26 de marzo de 2014 / 04:07 p.m.

Santa Catarina.- La neblina, lluvia y falta de pericia al manejar provocaron una carambola en la carretera Saltillo-Monterrey en la que participaron 14 tráileres y ocho automóviles particulares. El saldo fue de dos personas lesionadas y el cierre de la vialidad.

De acuerdo al reporte que recibió la Policía Federal el accidente se registró minutos antes de las 9:00 horas en el kilómetro 51 en dirección a Monterrey, a la altura del Jonuco, en el municipio de Santa Catarina.

Testigos informaron que un tráiler derrapó y antes de salir de la carpeta asfáltica, chocó a una camioneta Pick Up, la cual posteriormente se impactó en contra de otro tráiler dejando a sus ocupantes prensados.

Jaime Noel González, de 53 años de edad, y su esposa Elisa; quedaron atrapados de las piernas y fue necesario el equipo de Rescate Urbano para que los paramédicos de la Cruz Roja los pudieran liberar y trasladar a un hospital, donde son reportados como estables.

Fueron más de 40 minutos que el conductor permaneció entre los fierros retorcidos de su camioneta de modelo antiguo, y pese a que tenía fracturas en las piernas, nunca se quejó sino que observaba atento el trabajo de los paramédicos.

La cuenta total fue de 14 tráileres accidentados pero sólo ocho tenían daños mayores y el resto participaron en choques por alcance.

"Yo vi que el tráiler le pegó a la camioneta y yo por no darles más fuerte volantee pero como quiera alcance a pegarle, pero preferí salirme del camino y lo volqué (el tráiler) pero estoy bien, si no hubiera hecho eso a lo mejor hubiera estado más fuerte el golpe", relató un chófer.

La caja de uno de los tráileres contenía fruta y al momento del impacto las cajas de ciruelos salieron volando y tapizaron la carpeta asfáltica. Algunos chóferes no desperdiciaron el tiempo y en lo que estaban varados comieron hasta llenar de estos frutos.

Para retirar las unidades accidentadas se solicitó el servicio de ocho grúas y posteriormente personal de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes trabajó rápidamente para esparcir polvo antiderrapante y así evitar que el disel provocara más percances.

Sandra González