AGUSTÍN MARTÍNEZ
9 de junio de 2015 / 06:01 p.m.

Monterrey.- Luis Enrique Barajas Amaya murió haciendo lo que amaba.

Desde que era adolescente practicaba el ciclismo, inculcado por su padre y sus tíos, en una familia 100 por ciento apasionada por esa disciplina.

El ingeniero mecánico de 42 años, soltero y profesor de la carrera de Máquinas y Herramientas en el CONALEP de Apodaca, murió la mañana del domingo en Doctor González.

Cuando realizaba un entrenamiento con varios de sus compañeros en la carretera a Miguel Alemán, fue impactado en su bicicleta por el automóvil que conducía un joven a exceso de velocidad.

Otros cinco deportistas resultaron lesionados, y al menos dos de ellos sufrieron lesiones graves.

Héctor estaba en un evento religioso cuando le notificaron el fatal accidente que sufrió su hermano.

"Y luego después nos informaron lo que había pasado, y pues estamos muy dolidos y consternados por esto", comentó el familiar del ciclista fallecido.

Luis Enrique creció en la colonia Zaragoza, de Guadalupe. Desde muy joven se sintió atraído por el ciclismo, actividad que le ayudó a desarrollarse en muchos aspectos.

"Mi papá nos inculcó el ciclismo; él siempre lo ha practicado. Desde que teníamos, no sé, 16, 17 años empezamos a practicarlo", relató Héctor Barajas.

Ciclista fallecido en Doctor González
El cuerpo del ciclista Barajas Amaya es velado en una funeraria de Guadalupe| Agustín Martínez

"Quique", como le llamaban de cariño, participó en diversas competencias dentro y fuera de Nuevo León, cosechando un sinnúmero de trofeos y medallas.

Acostumbraba entrenarse en los alrededores de Monterrey.

"El municipio de Higueras, Marín, Doctor González, esas carreteras, buscando siempre lugares donde no hubiera tanto tráfico, para no arriesgarse demasiado", reiteró.

Los familiares del ingeniero y deportista lamentan la escasa cultura vial de los conductores, además del poco respeto y consideración que se tiene hacia los ciclistas.

"Pues que reflexionen un poco sobre accidentes de este tipo que han pasado, y que lamentablemente han costado vidas humanas", enfatizó.

La familia está consciente de que ya nada podrá regresarle la vida a Luis Enrique, pero desean que las autoridades actúen con justicia.

"(Que) La Ley se aplique, verdad. Obviamente no buscamos venganza ni mucho menos, pero pues simplemente la ley se tiene que cumplir", concluyó.

El cuerpo de Barajas Amaya es velado en una funeraria de Guadalupe, y antes del mediodía de este martes será sepultado en panteón de Villa Juárez.

Decenas de ciclistas de diferentes equipos de la región se han dado cita en los funerales, al igual que compañeros maestros del CONALEP de Apodaca.