5 de noviembre de 2014 / 03:00 a.m.

Monterrey.- Las autoridades investigadoras prácticamente cerraron el caso del reo del penal del Topo Chico que fue encontrado sin vida la mañana del lunes.

La autopsia practicada al cuerpo reveló que la causa de muerte de Santos Zúñiga Jaramillo fue asfixia por ahorcamiento, además de que no presentaba otras lesiones o signos de violencia.

De esa manera el Ministerio Público corroboró las versiones iniciales que apuntaban hacia el suicidio, aunque deberán desahogarse diversas diligencias de rigor.

El fiscal que lleva el caso, según trascendió, solicitó las declaraciones testimoniales de varios empleados del penal que estaban cerca del área de los hechos.

Asimismo, ordenó una inspección en el sitio, y el análisis de las evidencias que recabaron los elementos de Servicios Periciales que atendieron el caso.

Las autoridades descartaron que Zúñiga Jaramillo hubiera dejado recado póstumo, o que les hubiera comentado sus intenciones a sus compañeros de ambulatorio.

De 44 años de edad, Zúñiga Jaramillo fue encontrado muerto en los baños del ambulatorio F1, alrededor de las 6:00 horas del lunes 3 de noviembre.

El hombre había ingresado a dicho centro penitenciario el 9 de octubre de 2014, por su presunta participación en el robo de hidrocarburos.

Al parecer estaba asignado a la limpieza de los sanitarios en el referido ambulatorio, pero nadie lo vio cuando ingresó.

Estos hechos son investigados por los elementos del segundo grupo de Homicidios, de la Policía Ministerial, quienes cuestionaron al personal de seguridad de esa área.

En el ahorcamiento se utilizó un pedazo de tela, mismo que fue remitido para su estudio por parte del personal de Servicios Periciales de la Procuraduría.

Del mismo modo, se dio a conocer que las indagatorias se extenderán hacia los familiares del ahora occiso, con el fin de determinar si alguno de ellos sabía si Santos tenía tendencias suicidas.

FOTO: Archivo

AGUSTÍN MARTÍNEZ