MARCIAL PASARÓN @MarcialPasaron
23 de septiembre de 2016 / 06:25 a.m.

MONTERREY.- Con armas de alto poder AK-47 y usando guantes de látex para no dejar huellas, cuatro delincuentes irrumpieron en una casa y tras amarrar a un comerciante de automóviles, se apoderaron de 250 mil pesos en efectivo.

La incursión de quienes se identificaron como integrantes del grupo delictivo 'Los Zetas', se da horas después de que el Gobierno del Estado dio a conocer que los índices delictivos en la ciudad van a la baja.

El robo con violencia fue cometido en un domicilio sobre la calle Hipólito Irigoyen en la colonia San Bernabé, a escasos tres minutos de la estación norte de la policía estatal y un destacamento de la Agencia Estatal de Investigaciones.

Se estableció que los desconocidos llegaron a bordo de cuatro vehículos, entre ellos una camioneta Jeep Liberty, un taxi y dos autos más.

Por versión de testigos, los vehículos estaban estacionados frente al domicilio y en la esquina, lo que hace presumir que los delincuentes esperaron durante varios minutos a que llegara el comerciante de automóviles a su residencia.

Alrededor de las 11 de la noche el comerciante de 54 años de edad, arribó a bordo de un automóvil a su casa acompañado de su hijo.

Mientras que él ingresaba a la casa, su hijo se quedó unos momentos platicando con un vecino y después abrió el portón de la casa para estacionar el auto en la cochera.

Fue ese el momento que los delincuentes portando armas de alto poder lo sorprendieron y tras encañonarlo lo llevaron hasta el interior de la casa.

Cada uno de ellos usaba guantes de látex para no dejar huellas y para llevar a cabo el robo utilizaron pedazos de tela para amarrar al comerciante y al joven.

Durante los hechos, los hombres permanecieron 15 minutos en la casa, tiempo en el cual atacaron a golpes al vendedor hasta lograr que les entregara el dinero que estaba en una maleta y en una de las recámaras de la casa.

Antes de irse, los delincuentes amenazaron con accionar las armas de fuego contra toda la familia y segundos después abandonaron la residencia señalando que cumplían órdenes dadas desde el interior del penal del Topo Chico.

Uno a uno abandonó la casa y abordaron los vehículos para emprender la huida en diferentes direcciones.

Tras los hechos trascendió que hace unas semanas, el comerciante sufrió una situación similar, pero en esa ocasión no lograron entrar a la casa.

Los sujetos fueron descritos como de aproximadamente 25 a 30 años de edad, quienes vestían camisa tipo polo, gorra beisbolera, pantalón de mezclilla y tenis.

Luego de abandonar la casa, al lugar llegaron paramédicos de la Cruz Roja y policías de Fuerza Civil.

Mientras que elementos estatales realizaban un fuerte operativo en esa zona del sector San Bernabé, los paramédicos señalaron que el afectado no sufrió lesiones de consideración.