AGUSTÍN MARTÍNEZ
15 de agosto de 2015 / 06:55 p.m.

Monterrey.- Mientras los familiares y vecinos del pequeño Ángel Eduardo Castillo Esquivel se preparaban para darle el último adiós, el chofer del camión urbano que lo atropelló el pasado jueves, podría recuperar su libertad en las próximas horas.

Lo anterior trascendió después de que la empresa camionera se hiciera responsable de los gastos funerarios, y se comprometiera a depositar la respectiva indemnización.

Una persona allegada a la familia señaló que los restos comenzaron a ser velados la noche del viernes en una funeraria de Escobedo, y este fin de semana serán sepultados en un panteón de aquella localidad.

Mientras tanto, las autoridades analizan la situación jurídica del operador presunto responsable de la tragedia, quien fue identificado como Gerardo González González.

Se estableció que el trabajador del volante podría salir de la prisión en breve, tras comprometerse a la reparación del daño tras ser respaldado por la compañía camionera.

Este lamentable percance se registró alrededor de las 20:30 horas del jueves 13 de agosto sobre la calle San Miguel, en la colonia del mismo nombre, en Escobedo.

Dicho asentamiento se localiza a un costado del Periférico, hacia el norte de la colonia Alianza Real.

Aquella noche el pequeño Ángel Eduardo, de tan sólo 4 años de edad, jugaba sobre la banqueta con su hermano de 6 años, y dos amiguitos.

Al caminar por la orilla de las casas se asustó al ver a un perro, por lo que decidió bajar de la banqueta y sacarle la vuelta, ante el temor de ser atacado.

Lo anterior resultó fatal, pues al avanzar sobre el pavimento, no fue visto por el operador del camión de la ruta, que terminó por embestirlo brutalmente.

Al día siguiente los vecinos de la colonia San Miguel exigieron a las autoridades municipales mayor seguridad vial, así como la colocación de semáforos y bordos a lo largo de la calle San Miguel.

Dicha arteria consta de un tramo recto y de sólo dos carriles, cuya longitud es de casi cuatro kilómetros, por los vehículos, pesados y ligeros, suelen circular a alta velocidad.