14 de noviembre de 2014 / 01:01 a.m.

Santa Catarina.- Fueron varios meses los que una mujer y sus dos pequeños hijos vivieron a escasos metros de un cadáver.

Mientras las autoridades investigan el caso, ella retoma sus actividades cotidianas junto con los dos niños de siete y 12 años.

Hace menos de seis meses quedó viuda. Su marido falleció a los 43 años a causa de un tumor en la cabeza.

El resto de la familia siguió habitando la casa de renta, ubicada junto a un baldío, propiedad de quien fuera patrón de su esposo.

El lugar, dijo la señora, era ocasionalmente ocupado por indigentes, o simplemente algunos viciosos ingresaban para ocultarse o para sustraer chatarra.

"Sí, pues había veces que las personas se metían por aquel lado, y hasta robaban fierros por allá… los mismos indigentes", indicó la mujer, quien pidió omitir su nombre.

Ella recuerda que hace más de medio año, quizá ocho o nueve meses, percibió olores desagradables que provenían del fondo del terreno, donde se ubica una bodega.

El ama de casa nunca le dio importancia, pues entre la hierba y los motones de materiales de desecho solían ocultarse animales.

"Sí se venía así como que un olor raro, pero le digo que lo que pasa es que, como hay mucho monte, pues creíamos que había muerto algún gato o un perro. Digo… ¿quién iba a esperar que hubiera una persona ahí, verdad?", señaló.

Ella tiene tres perritas y un perro con rasgos de raza Chihuahua. Los animalitos suelen juguetear y correr en el amplio patio, y a la vez cuidan la casa.

"Bueno, sí ladraban y se iban para allá, pero pues uno decía: Ha de andar algún gato. Porque siempre andan persiguiendo a los gatos en los árboles. Y quien encontró el cuerpo fue un muchacho que aquí trabaja", reiteró.

Este hecho, que provocó una fuerte movilización policiaca, trascendió la mañana del miércoles en un inmueble de Santa Catarina.

La propiedad se localiza sobre la calle Leocadio Párez, entre Manuel Ordóñez y Tamuín, en la colonia La Aurora.

En el interior de una vieja bodega fue encontrada la osamenta de una persona, cuyas características, sexo y edad no fueron establecidos.

Las autoridades presumen que se trató de un indigente que convirtió ese lugar en su refugio, a poco más de 20 metros de los cuartos que renta la familia.

FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ