31 de octubre de 2014 / 01:51 a.m.

Pesquería.- Los vecinos de la calle Marsala, en la colonia Valle de Santa María, de Pesquería, Nuevo León, permanecen incrédulos ante la muerte violenta del pequeño Yareth Alejandro Vázquez Reyna.

A ellos los conmovió el caso de este niño de tan sólo 1 año y 11 meses de edad, quien murió la mañana del miércoles en el hospital Materno-Infantil, a causa de fuertes golpes en el abdomen.

Les parece increíble que la madre, la adolescente Alejandra Guadalupe Reyna Padilla, de 17 años, y su pareja, padrastro del bebé, Enrique Celedón Salazar, hayan sido capaces de agredirlo, como se ha revelado hasta el momento.

Las evidencias y declaraciones presuntamente involucran a 'Quique', descrito por sus vecinos como un joven tranquilo; no violento.

"Problemático no"

–¿Saben ustedes si (Enrique) tomaba o se drogaba?

 "No. Que yo sepa no consumía drogas. A veces sí lo veía que tomaba, verdad, pero consumir drogas, no", señaló un joven que radica en la misma calle.

La señora María del Carmen Saucedo, quien tiene su vivienda frente al conjunto habitacional donde ocurrieron los hechos, manifestó estar conmovida, pues ella y sus hijos convivieron mucho con el pequeño Yareth.

"Y era bien cariñoso el niño… un niño sano, sí."

 –¿Alguna vez ustedes le detectaron o sospecharon que sufriera alguna especie de maltrato?

"No, para nada, por eso se nos hace raro y no, yo no puedo creer", expresó.

El ama de casa quisiera que la realidad fuera otra. Quisiera pensar y estar segura de que la pareja formada por Enrique y Alejandra no tiene nada que ver en la muerte del bebé.

"A lo mejor fue de repente que se haya caído (Yareth), y que ellos (la mamá y el padrastro) no se hayan dado cuenta. Porque ya ve que los niños son muy inquietos", reiteró.

El trágico acontecimiento salió a relucir la mañana del miércoles, cuando la adolescente llevó a su hijo a consultar al referido nosocomio de Guadalupe.

El drama se vivió en uno de los departamentos del tercer nivel, del edificio número 106 de la calle Marsala, en la colonia Valle de Santa María, en Pesquería.

El cuerpo del menor sería llevado la tarde-noche del jueves a la funeraria de la colonia Pueblo Nuevo, en Apodaca, justo en la zona donde habitan los familiares de la pareja.

Hasta el cierre de esta edición se desconocía el panteón y la hora en la que el niño sería sepultado en el transcurso del viernes.

Mientras esto sucede, Alejandra y Enrique se encuentran a disposición de las autoridades policiacas, en espera de que se determine la situación legal de ambos.

TEXTO Y FOTOS: Agustín Martínez