MARCIAL PASARÓN
9 de enero de 2016 / 02:31 p.m.

Monterrey.- Además del dolor de haber perdido a su esposa, ahora un hombre vive en la incertidumbre de no saber donde quedaron las cenizas de su mujer.

Avelina Martínez Márquez, falleció por enfermedad el pasado 29 de diciembre del 2015.

Su familia, en especial su esposo Arturo Llanas Machado, comenzó los tramites para el funeral.

Para ello acudieron a la empresa Protectodeco, cuyas oficinas se encuentran sobre la avenida Aztlan.

Luego de hacer el contrato velaron el cuerpo de Avelina Martínez.

Al día siguiente los restos fueron llevados al laboratorio de la empresa donde fueron cremados.

El primero de enero Arturo Llanas acudió por la urna con las cenizas de su esposa.

En ese lugar le entregaron un documento con razón social Planeación Inmobiliaria Urbana, S.A, como comprobante del servicio.

Hasta ahí todo estaba bien, la familia llevó los restos a su domicilio donde le hicieron sus rezos y tres misas.

Pero días después, la curiosidad llevó a Arturo a abrir la urna y cual fue su sorpresa que las cenizas no eran de su esposa, si no de otra mujer de nombre Martha Delia Alvarado Meza.

Ante lo anterior acudió a la empresa y lo único que recibió como respuesta fue que no había error.

Ahora la familia de Avelina Martínez ha tenido que soportar el dolor y la incertidumbre al desconocer donde quedaron sus restos.