AGUSTÍN MARTÍNEZ
13 de octubre de 2015 / 08:05 a.m.

Monterrey.- Fue un adolescente de 14 años el que asesinó de una pedrada en la cabeza a un mecánico, la madrugada del domingo en Ciudad Solidaridad.

Mientras el menor y sus cómplices son buscados por la policía, los familiares de la víctima exigen justicia, pues tres niños quedaron en el desamparo.

Juan Antonio Espinosa López, de 32 años, se encontraba de vista en casa de unos familiares, en la calle Tigris, del Barrio San Luis, cuando fue atacado.

“Pues unos huercos con aspecto de pandilleros empezaron a agredir verbalmente y se regresaron para empezar a aventar piedras, y ya después pasó lo que pasó”, dijo una prima del fallecido.

El principal agresor, y quien le lanzó una piedra de más de un kilo a Espinosa López en la cabeza, es, según testigos, el menor Ángel Mario Gallegos Castro, de 14 años y a quien apodan “El Pan”.
Junto con él participó su hermano, “El Pelón”, de 15 años, y otro joven de nombre César, de 17 o 18.

“Son gente problemática y sí, viven por allí en el mismo barrio, en la siguiente cuadra. Identificados a tres de ellos. Están ya los datos con la Ministerial; ya la Policía tiene todos los datos de ellos”, expresó el familiar de la víctima.

El cuerpo de Espinosa López es velado en la casa de su mamá, en la colonia Plutarco Elías Calles.

El mecánico, quien habitaba en la colonia Alianza Real, de Escobedo, dejó en el desamparo a su esposa y tres hijos, de 14, 11 y seis años de edad.

Blanca Elizabeth Coronado García pidió justicia para su marido, y un castigo ejemplar para los pandilleros, pues no desea que el caso quede impune.

“No mató a un animal. Mató a una persona que tenía hijos. Nos dejó desamparados. ¿Cómo le voy a hacer yo? ¿Cómo le voy a hacer con mis tres hijos?”, cuestionó.

Ella describió a Juan Antonio como una persona tranquila; un hombre dedicado a su familia, especialmente a sus tres hijos.

“Y quiero que pague el que le hizo el daño a mi esposo, porque no es cualquier cosa. Él era una persona muy responsable y bien trabajador. Él no le hacía daño a nadie, a nadie. Él no tenía problemas con nadie. Era muy buena gente”, puntualizó el ama de casa.

Hasta el momento y con los datos de los agresores en su poder, la Agencia Estatal de Investigaciones no ha dado a conocer los avances en la indagatoria, ni tampoco si ha habido detenciones.