24 de diciembre de 2014 / 02:15 a.m.

Monterrey.- Los dos trabajadores del bar 'RE' que fueron asesinados junto con el gerente del negocio, recibieron el último adiós la tarde del martes en diferentes panteones de Guadalupe.

Familiares, amigos y compañeros de trabajo se dieron cita en forma importante en las capillas donde velaron los cuerpos de ambas víctimas.

Héctor René Martínez Pérez, de 20 años, y quien se desempeñaba como guardia de seguridad del antro nicolaíta, fue sepultado en el panteón municipal La Huerta.

El sepelio se llevó a cabo a las 16:00 horas, luego de que en el transcurso del día sus restos fueran velados en una funeraria ubicada en Juárez y Triunfo de la República.

A las 13:00 horas se ofició una misa de cuerpo presente en el velatorio, y allí estuvieron decenas de personas para darle el último adiós.

Allegados al joven guardia señalaron que él era soltero, aunque tenía su novia. Era el segundo de dos hijos y duró aproximadamente cinco meses laborando en el bar 'RE'.

Habitaba en Apodaca y nunca supieron que tuviera problemas por el desempeño de su trabajo, o que su fuente de empleo hubiera sido objeto de amenazas por parte de la delincuencia.

Los familiares declinaron hacer declaraciones, al manifestar cierto temor a represalias, por el tipo de incidente que cobró la vida de Héctor René.

Otra de las víctimas mortales del atentado, Rodolfo Solís Maldonado, de 40 años, fue velado y sepultado en otra zona de Guadalupe.

Él se desempeñaba en el área de limpieza del negocio afectado, y sus seres queridos prefirieron abstenerse de hacer comentarios de manera pública.

La otra persona fallecida, Gerson Gómez González, de 25 años y quien fungía como gerente del antro, fue despedidos en el panteón de Agua Fría, en Apodaca, tras ser velado en el oriente de Monterrey.

Entre los familiares de los ahora occisos persiste el sentimiento de impotencia, ante el artero ataque perpetrado durante la madrugada del lunes en San Nicolás.

Sin embargo, nadie quiere hacer declaraciones o enviar un mensaje a las autoridades, pues temen que el grupo criminal ataque nuevamente.

FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ