AGUSTÍN MARTÍNEZ
28 de noviembre de 2016 / 08:30 p.m.

SANTA CATARINA.- En un ambiente de impotencia y de sed de justicia, la tarde del lunes fueron despedidos en su última morada el hombre y los dos niños que perecieron tras ser baleados el pasado sábado en Santa Catarina.

Fue en el panteón Municipal ubicado por la carretera a García donde, con diferencia de dos horas, les dieron el último adiós al albañil, a su hijo y a la niña que era conocida de la familia.

Juan Chaires Ramírez, de 40 años, ya descansa al lado del pequeño Juan Fernando Chaires Alvarado, de 5.

Ambos fueron velados en una funeraria cerca de La Puerta de Monterrey. Antes del sepelio se ofició una misa en la parroquia Nuestra Señora de los Remedios, de la colonia Puerta del Sol, cerca de donde ocurrieron los hechos.

El albañil dejó en el desamparo a su esposa y a un bebé de tan sólo 7 meses. Habitaba en García, y había acudido el fin de semana a visitar a sus familiares.

Personas allegadas a él repudiaron el triple homicidio, al haber sido ultimados injustamente dos pequeñitos y un hombre que no tenía problemas con nadie.

Por su parte, América de la Paz Manzanares Olvera, de 7 años, fue velada en su casa de la Colonia Lomas de Santa Catarina.

Por el momento continúan las investigaciones por parte de la Procuraduría, para identificar y detener a los responsables del ataque, perpetrado el sábado en la colonia Puerta del Sol, en Santa Catarina.