25 de noviembre de 2014 / 03:50 a.m.

Monterrey.- Los dos hermanos que fallecieron la tarde del domingo en un accidente vial en San Nicolás, son velados en una funeraria de la colonia Mitras Centro, en Monterrey.

Los cuerpos de Florencio y Esperanza Sánchez Palomino, de 69 y 65 años de edad, respectivamente, fueron entregados a sus familiares al mediodía del lunes.

Será este martes, en horario por definir, cuando el cortejo fúnebre se desplace hacia el panteón El Roble, donde ambos serán despedidos en su última morada.

Hasta las capillas, ubicadas en la avenida Simón Bolívar, han acudido decenas de personas, entre amigos y seres queridos, para darles el último adiós.

Mientras tanto, las autoridades estatales continúan integrando la respectiva carpeta de investigación, con el fin de determinar la manera en que ocurrió el accidente.

A solicitud del agente del Ministerio Público, los peritos de la Procuraduría de Justicia trabajan en los estudios de trayectoria e impacto, mientras se analizan los datos aportados por las autoridades de vialidad.

Del mismo modo, trascendió que la niña que viajaba junto con los hermanos, y quien resultó con algunos golpes, se encuentra en buenas condiciones de salud y fuera de peligro.

Se trata de la pequeña María Eugenia Suárez Martínez, de siete años de edad y quien era ahijada de Florencio y Esperanza.

Este percance fue reportado alrededor de las 15:00 horas del domingo en la avenida Fidel Velázquez a la altura de Barragán, en San Nicolás de los Garza.

Las personas se desplazaban en una camioneta Nissan XTrail color arena, conducida por Florencio Sánchez.

Al avanzar a alta velocidad y tomar una curva, el conductor perdió el control del volante, y la unidad se proyectó en forma brusca contra el muro protector de una bomba de agua.

Mientras Florencio quedó sin vida en su asiento, su hermana salió proyectada y quedó sobre el pavimento.

La pequeña María Eugenia solamente sufrió golpes, pues viajaba en el asiento posterior y al parecer llevaba puesto el cinturón de seguridad.

FOTO: Archivo

AGUSTÍN MARTÍNEZ