9 de abril de 2014 / 09:17 p.m.

 

Monterrey.- Mientras las autoridades continúan la búsqueda del delincuente que escapó durante la balacera en Marín, el sujeto abatido por los agentes ministeriales no ha sido identificado.

Trascendió que el ataque al depósito en Doctor González y la privación de la libertad de un hombre en Marín, obedeció a la presión por cobro de cuotas ejercida por los delincuentes, quienes se decían integrantes del crimen organizado.

Lo anterior se desprendió de las declaraciones de personas allegadas a los afectados, quienes eran constantemente molestados y sometidos a amenazas.

Por ahora, el trabajador del depósito, José David González, de 25 años de edad, y quien resultó herido en un hombro, se recupera en forma satisfactoria.

Se estableció que alrededor de las 11:30 horas del martes, el propietario del depósito recibió una llamada más de los maleantes, quienes le exigieron una cantidad no especificada.

Le indicaron que más tarde irían al negocio a recoger el dinero pero, al acudir, alrededor de las 13:00 horas, el dueño no estaba y comenzaron a disparar contra el local.

En esos momentos tripulaban un auto Nissan Áltima color gris plata, en el que escaparon a toda velocidad y donde al parecer llevaban privado de la libertad a un constructor.

Se trataba de un ingeniero que tiene a su cargo la construcción de un fraccionamiento en Pesquería, y quien fue rescatado por los ministeriales después de la persecución.

La balacera concluyó en un terreno baldío ubicado en el kilómetro 39 de la carretera a Miguel Alemán, a la altura de la brecha El Blanco, en Marín.

En ese lugar y a pocos metros del auto Áltima fue abatido un sujeto de entre 20 y 25 años de edad, de tez morena y complexión delgada, el cual vestía bermuda a cuadros y camiseta verde.

El vehículo, según los informes, no cuenta con reporte de robo, aunque tampoco se ha dado a conocer si pertenece al constructor.

Comerciantes de Doctor González comentarían esa misma tarde que desde hace algunos meses son víctimas de extorsiones y amenzas por parte de jóvenes que se dicen miembros de la delincuencia organizada.

Los sujetos les exigen cuotas que van desde los 2 mil o 3 mil pesos, y hasta los 5 mil o 6 mil, dependiendo del giro y tamaño del establecimiento.

Por el momento, las autoridades tratan de identificar y ubicar al maleante que logró escapar tras la persecución y balacera.

Dicha persona es buscada en diferentes puntos de aquella zona, principalmente en localidades como Higueras y otros municipios aledaños.

Agustín Martínez