16 de octubre de 2014 / 03:08 a.m.

Cerralvo .- Mientras la pequeña Fátima mantiene una cerrada lucha por sobrevivir, su madre y su hermano fueron sepultados la tarde del miércoles en el municipio de Cerralvo.

Cientos de personas, entre familiares y amigos, les dieron el último adiós a Martina Edith Soto Flores, de 41 años de edad, y a su hijo Emiliano Valle Soto, de 12.

Se trata de las víctimas del fatal accidente ocurrido al mediodía del lunes en la carretera a Miguel Alemán, en Doctor González, Nuevo León.

Edith y Emiliano fueron velados desde el martes en las capillas San Antonio, que se localizan en la calle Aldama, del centro de Cerralvo.

A las 15:30 horas del miércoles y a bordo de dos carrozas, los féretros fueron conducidos hasta la iglesia San Gregorio Magno, que está frente a la plaza principal.

Decenas de personas siguieron el cortejo a pie, a lo largo de casi dos kilómetros, mientras otras lo hacían en sus respectivos vehículos.

Ni el intenso sol, ni el cansancio originado por el desvelo hicieron que la gente se doblegara. Lo único que deseaban era acompañar a los deudos.

El sacerdote que ofició la misma recordó parte de la vida y de la misión que tuvieron en la tierra tanto Edith como su hijo Emiliano.

Poco antes de las 17:00 horas las carrozas avanzaron en forma lenta hacia el panteón municipal, donde ambas víctimas fueron despedidas en su última morada.

Mientras eso ocurría, la pequeña Fátima seguía aferrándose a la vida en el hospital Muguerza de Monterrey.

La niña de tan sólo 3 años permanece grave, con serias lesiones en el cráneo.

Sus seres queridos, vecinos y amigos de la familia se han unido en oración para pedir por un milagro, un aliento que le permita seguir adelante en esa cerrada batalla.

La tarde del martes, algunos miembros de la familia Soto Flores fueron entrevistados por este medio, y recordaron la manera en que Martina Edith gustaba vivir la vida.

"Era muy luchista, muy trabajadora y demasiado entregada a su familia. Sus hijos eran todo para ella, y por ellos se esforzaba día con día", manifestó entonces una de sus hermanas.

Foto: Agustín Martínez

AGUSTÍN MARTÍNEZ