AGUSTÍN MARTÍNEZ
13 de agosto de 2015 / 07:52 p.m.

Monterrey.- Tras ser reclamados por los familiares, los cuerpos de las víctimas de la explosión en García comenzaron a ser velados en una funeraria de Monterrey.

Por lo menos dos de los trabajadores fallecidos se encuentran en las capillas ubicadas en la avenida Constitución, al oriente de Venustiano Carranza, y las otras dos personas serían veladas en otros sitios.

Momentos después del mediodía del jueves fueron colocados en diferentes salas los féretros con los restos de Félix Anguiano Rangel, de 55 años, y Esteban Banda Ayala, de 42.

Hasta aquel lugar del primer cuadro de Monterrey se desplazaron familiares y vecinos de las víctimas, así como algunos de sus compañeros que laboran en la empresa SEPISA.

En lo que respecta al trabajador Raúl Medina Peña, de 35 años, de él no se dio a conocer el sitio de la velación, aunque tampoco se descartaba que fuera en las mismas capillas.

Tampoco se dijo en qué panteones serán despedidos los ahora fallecidos, pues eso se determinaría en el transcurso de la tarde.

Anguiano Rangel se desempeñaba como supervisor de la obra en la que la compañía SEPISA efectuaba perforaciones y colocaba torres de alta tensión para la Comisión Federal de Electricidad.

Banda Ayala operaba la máquina denominada piloteadora, y presuntamente fue ese equipo el que hizo contacto y rompió el gasoducto que generó la explosión.

Por su parte, el joven de apellidos Medina Peña se desempeñaba en la operación de una máquina retroexcavadora, y se encontraba a escasos metros del punto de la conflagración.

Las autoridades estatales confirmaron que en el sitio del sinestro hubo cuatro personas fallecidas, aunque la compañía afectada reconoce sólo a tres como sus trabajadores.

Fuentes de la Procuraduría de Justicia manifestaron que tres de las víctimas murieron a causa de carbonización, mientras que la cuarta fue por contusión profunda de cráneo, tórax y abdomen.

Los hechos se registraron la tarde del pasado martes 11 de agosto en una zona despoblada del municipio de García, a espaldas de la empresa Nemak.

El acceso es por el Libramiento Noroeste y el Periférico, donde se hallan ductos de la paraestatal Petróleos Mexicanos.

La cuadrilla se encontraba realizando perforaciones para la posterior colocación de estructuras de torres de alta tensión.

Repentinamente la maquinaria dañó el gasoducto y se produjo la explosión, con posterior incendio y cuya llama era visible desde la carretera.