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6 de julio de 2015 / 06:10 p.m.

Monterrey.- Los dos participantes en la masacre de los 10 empleados de la sub agencia Corona, de García, fueron trasladados al penal del Topo Chico en cumplimiento a una orden de aprehensión que les giraron por el homicidio calificado de cada una de las víctimas y niegan ser responsables.

En una audiencia que se celebró este lunes, Francisco Javier Rosales Monita, de 32 años, apodado "El flaco" y su cómplice José Jonathan González Mendoza, de 27, fueron presentados e imputados ante una juez de control regional.

El agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial del multi homicidio ocurrido el pasado 19 de junio en el negocio ubicado en Bulevar Heriberto Castillo y Sor Juana Inés de la Cruz, de la colonia Mirador, en dicho municipio, señaló a Rosales Monita como uno de los autores materiales del hecho.

El representante social explicó que él fue uno de los encargados de disparar una arma calibre .9 milímetros, que quedó asegurada, en contra de varias de las víctimas.

Mientras que a José Jonathan lo señaló como copartícipe de la masacre, porque él se encontraba afuera de la distribuidora de cerveza vigilando que nadie se acercara, mientras su compañero ejecutaba a los empleados.

Después de escuchar esos argumentos que dio el fiscal, los dos sujetos que fueron capturados por elementos de la Agencia Estatal aceptaron declarar por recomendación de su defensor particular.

Francisco Javier negó todo lo dicho por el representante social y aseguró que no estuvo presente en el momento de los hechos, ni en el lugar que menciona el Agente del Ministerio Público.

El imputado trató de argumentar que fue detenido desde el martes de la semana pasada en su domicilio ubicado en la colonia Los Portales de Santa Catarina, cuando se encontraba con su mujer Armita Guerrero Mendoza y sus tres hijos, menores de edad, quienes también fueron sometidos por las autoridades.

Pero, como en la audiencia no se estaba tratando el tema de su detención, no aceptaron sus alegatos, y su cómplice también paso al estrado de la sala de audiencia, pero sólo para negar su participación en el ataque.