REDACCIÓN
23 de marzo de 2017 / 06:51 a.m.

MONTERREY.- Por colaborar y participar con los presuntos criminales, que pertenecen al cártel de los Zetas, quienes agredieron sexualmente a un reo y lo humillaron junto con otros cinco, siete celadores pasaron de ser encargados de resguardar la seguridad en el Cereso de Apodaca a reclusos del penal del Topo Chico, porque fueron detenidos con orden de aprehensión por la Procuraduría de Justicia en el Estado.

Los detenidos que están a disposición del agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial del hecho que trascendió hace una semana, cuando se difundió en las redes sociales, fueron identificados como: Alejandro Arrugas Castillo, Daniel Hernández Mendoza, Mario Bautista Rodríguez y Juan Celestino Clemente.

También Edgar Rolando Ávila Rosas, Rogelio Contreras Moreno y Jesús David León López.

Los siete son considerados presuntos responsables de varios delitos, entre los que se encuentran violación por omisión y pornografía de persona privada de su voluntad.

Aunque, las autoridades manejan con hermetismo las investigaciones del caso que provocó el cese de tres funcionarios del Cereso, trascendió fue el martes en la noche, cuando los celadores fueron detenidos por elementos de la Agencia Estatal en cumplimiento a la orden de aprehensión que les giró un juez de control.

Arrugas Castillo y sus compañeros están a disposición del representante social que inició la investigación al recabar la denuncia de Daniel Gustavo Valencia Treviño, apodado "El muletas" y de sus compañeros Ricardo del Ángel Hernández, Hipólito Galván Yáñez, Alfonso Jaime Camarillo, Alfredo Cruz Villarreal y Edgar de Jesús Sánchez.

Valencia Treviño tenía, apenas, dos semanas de haber sido detenido por delitos contra la salud y posesión y prohibida de armas de fuego de uso exclusivo, cuando fue sometido y agredido por los integrantes del bando rival que permanecen recluidos en el Cereso de Apodaca.

Tras someter a sus rivales, los celadores y presuntos responsables publicaron en las redes sociales las acciones ilícitas a las que los sometieron y por las que fueron cambiados del reclusorio de Apodaca al antiguo centro penitenciario.

Al denunciar los hechos, "El Muletas" y sus compañeros delataron a los celadores e identificaron a todos los que los sometieron y llevaron al área que les indicaron los criminales que los humillaron.