FRANCISCO ZUÑIGA
26 de octubre de 2016 / 07:42 a.m.

MONTERREY.- En su afán de impedir el paso a dos trabajadores, un guardia de seguridad llevó su celo al extremo de forcejear con uno de ellos hasta hacerlo caer, y luego patearlo en la cabeza con sus botas de casquillo metálico, hasta causarle la muerte.

La Policía Ministerial detuvo al vigilante Rogaciano Flores Obispo, en cumplimiento a una orden de aprehensión que le dictó el juez de control encargado del caso, quien considero que existen elementos para vincularlo a proceso por homicidio en pelea.

Flores Obispo dio muerte a Roberto Pérez Montiel, quien el 12 de octubre de este año, llegó junto con Benedicto Apolinar hasta la empresa New Process, en el Parque Industrial El Sabinal, en Apodaca, con la intención de entrar.

El guardia de seguridad no los dejó, forcejeó con Pérez Montiel, y tras derribarlo, le propinó varias patadas en la cabeza, que lo dejaron en estado de coma, y que horas después le causaron la muerte.