21 de abril de 2014 / 02:11 p.m.

Monterrey.- Autoridades de la Procuraduría de Justicia de Nuevo León, presentaron a siete integrantes de una banda de secuestradores, que logró un botín de tres millones de pesos, al cobrar el rescate de seis de ocho secuestros, que cometieron en Juárez y Guadalupe, principalmente de comerciantes.

El Procurador Adrián de la Garza Santos, informó que a este grupo se le llama la banda de “Los Lermas”, porque liberaban a sus víctimas vivas en esa colonia del municipio guadalupense e iniciaron sus actividades en noviembre de 2012.

Los detenidos son: el líder del grupo David Andrés Saucedo Reyes, de 36 años, habitante de la colonia Agua Nueva; Omar Levid Martínez Mendoza, de 40, de Tres Caminos; Abraham Alejandro García Hernández, de 28, de Rincón de Guadalupe y Juan Guillermo Fabela Macías, de 53, del mismo barrio.

Además, Adolfo García Velázquez, de27 años, de la colonia 13 de mayo; Héctor Manuel Olivares García, de 34, de Valle de las Brisas y Eugenio Guerra Orozco, de 36, de la Zertuche.

A ellos les aseguraron un envoltorio con polvo blanco al parecer cocaína, así como nueve teléfonos celulares y radios.

“Sus víctimas eran comerciantes a los cuales se les privaba de la libertad, posteriormente exigían el rescate y cuando no se les juntaba lo que querían bajaban sus pretensiones, pero amenazaban a la víctima con un arma tipo gotcha”, explicó el Procurador.

De la Garza Santos mencionó que la cantidad que pedían por cada comerciante variaba y si la familia no pagaba el rescate, variaban sus pretensiones económicas.

Los dos que no cobraron el rescate fue porque la víctima fue rescatada por la Unidad Especial Anti Secuestros.

El funcionario indicó que uno de los cómplices está prófugo de la justicia pero plenamente identificado y uno más que está detenido en otro estado de la República Mexicana.

La banda de “Los Lermas” escogía sus víctimas principalmente comerciantes, hombres y mujeres, mismos que luego de un tiempo liberaban en calles de la colonia Los Lermas, en el municipio de Guadalupe.

Agregó para amedrentar a su víctima, la amenazaban con un arma de gotcha o aire de presión.

Por fortuna a cada uno de los ocho secuestrados se le respetó la vida.

El Procurador lanzó un mensaje a las bandas de secuestradores.

“Que no tengan duda que toda aquella banda de secuestradores va a ser detenida, serán juzgados y procesados”, apuntó.

Las investigaciones abarcaron Monterrey, Guadalupe y Apodaca, pero fue en el segundo de los municipios donde tenían sus casas de seguridad.

Iram Oviedo