17 de diciembre de 2014 / 01:13 a.m.

Monterrey.- Porque presuntamente defraudó con más de 29 millones de pesos a una caja de ahorro en la que laboraba como asistente del gerente, una técnica en contabilidad fue detenida con orden de aprehensión junto con dos de sus supuestos siete cómplices, a quienes utilizó para hacer efectivos los cheques que sustrajo durante dos años.

Se trata de Ericka Lorena Silva Villagrán, de 33 años, quien fue detenida en cumplimiento a una orden de aprehensión que le giró el juez primero penal de Monterrey por considerarla presunta responsable del delito de fraude.

Junto con ella fueron capturados por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, Mercedes Rodríguez Castillo y Rodolfo Escajadillo Martínez.

Los tres se encuentran recluidos en el penal del Topo Chico, mientras que cinco de sus cómplices continúan prófugos de la justicia.

Silva Villagrán y sus coacusados fueron denunciados por el apoderado legal de la sucursal de la Caja Popular Buenos Aires, la cual está ubicada en la colonia Unión Modelo, en el municipio de Guadalupe.

El denunciante los señaló como presuntos responsables de un fraude de 29 millones 894 mil pesos, de los que se apoderaron al cambiar 371 cheques de la cuenta que la Caja Popular tiene en el banco HSBC.

Los cambios de los documentos de crédito se hicieron del 30 de enero del 2010 hasta el 8 de marzo del 2012, año en el que Silva Villagrán dejó de laborar como asistente del gerente general de la Caja Popular, Joel Díaz Arroyo.

En la denuncia que recabó el agente del Ministerio Público que integró la averiguación del caso, se menciona que Ericka Lorena aprovechó el cargo que tenía y la supuesta relación sentimental que mantenía con el gerente para obligar a 11  empleados de la negociación a autorizarle cheques en blanco, los cuales debían tener firmas mancomunadas para hacerlos efectivos.

Aparentemente, esos documentos los ponía a nombres de socios y ex socios que nada tenían que ver con los préstamos que inventaba para conseguir las firmas mancomunadas en los cheques que entregaba a sus supuestos cómplices para que realizaran los movimientos con los que obtenían el efectivo que ahora les reclaman.

FOTO: Especial 

REDACCIÓN