agustín martínez
3 de julio de 2015 / 10:00 p.m.

La Dirección de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia analiza los restos óseos que fueron encontrados el jueves en un despoblado del municipio de Sabinas Hidalgo.

Los peritos en Medicina Forense tratan de averiguar el tipo de huesos, así como el género y la probable edad de la o las víctimas.

También, especialistas en la materia intentan obtener resultados de las pruebas comparativas de ADN, con relación al banco de datos que se tiene por parte de familiares de personas desaparecidas.

Sin embargo, un funcionario allegado a las indagatorias explicó que los dictámenes podrían demorar algunos días, dado el desgaste de las piezas y lo minucioso de los análisis.

Se espera que dentro de unos días, mediante las pruebas genéticas se pueda determinar si los restos pertenecen a personas que han sido reportadas desaparecidas en la zona norte de Nuevo León durante los últimos meses.

Los fragmentos de huesos, principalmente piezas pequeñas y partes de dentaduras, fueron encontradas en un rancho abandonado que se localiza en los límites de Sabinas y Vallecillo.

Algunos de los huesos estaban calcinados, y las autoridades detectaron un sitio donde había algunos tambos y trozos de leña, que miembros de la delincuencia organizada utilizaron para “cocinar” a las víctimas.

El lugar del hallazgo se ubica a la altura de la comunidad La Esperanza, en el kilómetro 38 más 600 de la carretera Sabinas Hidalgo-Parás, en la llama “zona caliente” del estado.

Fueron elementos de la Fuerza Civil de Nuevo León quienes descubrieron los huesos calcinados cuando realizaban un recorrido en un área donde hace varios días se registró un enfrentamiento contra integrantes del crimen organizado.

En el área ubicaron una camioneta desmantelada, con placas del estado de Texas y que no cuenta con reporte de robo.

Cerca había también varios casquillos percutidos calibre .223 y 7.62, que se utilizan en los fusiles AR-15 y “cuerno de chivo”, respectivamente.