DENISSE MESTA
22 de mayo de 2016 / 02:26 p.m.

Monterrey.- La ejecución del empresario y abogado Benito Javier Villarreal Elizondo podría estar relacionada con un proceso penal, en el que, presuntamente, para concluirlo el pasado 4 de marzo recibió un pago de 4 millones de pesos.

En ese expediente que se ventiló en el juzgado de San Nicolás, Villarreal Elizondo había denunciado a su ex esposa y su chofer, así como al abogado que la representaba, Adolfo Luis Madero Garza.

Pero, el 18 de diciembre del año pasado, Madero Garza fue el único detenido con orden de aprehensión y trasladado al penal del Topo Chico, mientras que, supuestamente, su clienta abandonó el estado para evitar su detención.

Por esos hechos, el litigante permaneció preso y aunque, aparentemente, no podía recuperar su libertad porque el delito de despojo de inmueble tumultuario que le atribuían era considerado como grave, finalmente, llegó a un acuerdo con Benito Javier Villarreal.

En el convenio al que llegaron, Madero Garza se comprometía a entregarle 4 millones de pesos a Villarreal Elizondo, a cambio de la propiedad de la que supuestamente lo habían despojado.

Trascendió que el pasado mes de enero, Adolfo Luis Madero entregó un millón y medio de pesos a cuenta de los 4 que debía pagar, los cuales finiquitó el 4 de marzo, cuando recuperó su libertad.

Ese mismo día, 4 de marzo, Benito Javier Villarreal Elizondo y su abogado coadyuvante Rubén Seman Flores acudieron al juzgado penal de San Nicolás, donde el primero otorgó el respectivo perdón a Madero Garza y se desistió de la acusación que lo mantenía preso.

El empresario, Benito Javier Villarreal fue secuestrado el viernes de la semana pasada en su oficina, en Santa Catarina, y los presuntos delincuentes lo llevaron a su domicilio ubicado en el municipio de San Pedro, donde antes de ejecutarlo lo obligaron a abrir su caja fuerte y, presuntamente, se llevaron una suma de dinero similar al pago que recibió para concluir la disputa legal que había iniciado por el despojo de un terreno.