redacción
28 de septiembre de 2016 / 08:19 a.m.

MONTERREY.- Los tres hombres que fueron ejecutados, el lunes en la noche, por integrantes de un comando en una quinta de Santiago, eran originarios de Tapachula, Chiapas y realizaban labores de albañilería en la finca de un abogado que, supuestamente, les iba a arreglar las visas para llegar a Estados Unidos y quien, aparentemente, era el "blanco" de los gatilleros.

Eso trascendió de las investigaciones que realizan los elementos del grupo de homicidios de la Agencia Estatal de Investigaciones asignados al caso, en el que los fallecidos fueron identificados como Felipe García Hernández, José David Juárez Domínguez y Homero Vicente Castro, de 29, 30 y 35 años de edad, respectivamente.

De acuerdo a los datos que dieron tres sobrevivientes, entre ellos, el litigante especializado en trámites migratorios, Juan Gregorio Martínez Zavala, las víctimas trabajaban desde hace tres semanas en su quinta ubicada en la calle Palo Blanco esquina con Paseo de las Villas, en la comunidad conocida como La Boca, en dicho municipio.

Fue el hermano de dos de los chiapanecos asesinados, quien proporcionó sus datos y explicó que lograron salvarse del ataque, porque se encontraban en una finca aledaña a la de donde llegaron los hombres que asesinaron a sus familiares.

El testigo comentó que él y otro de sus compañeros se encontraban con el abogado tomando café y pan desde las siete de la noche del lunes y lo hacían cerca de donde quedaron los cuerpos de sus hermanos.

Mencionó que repentinamente escucharon las detonaciones de arma de fuego, pero por su compañero se enteró que los pistoleros llegaron a la finca preguntando por el abogado Juan Gregorio Martínez.

Agregó que al no ubicar al dueño, sometieron a sus hermanos y a uno de sus amigos, a quienes después de hincar los ejecutaron, a cada uno, de un balazo en la cabeza.

La versión de los testigos se anexó a la carpeta judicial que inició el agente del Ministerio Público para aclarar los acontecimientos que, presuntamente, ocurrieron alrededor de las 21:30 horas y que protagonizaron 8 personas que tripulaban tres camionetas, en las que transportaban las armas largas con las que ejecutaron a los albañiles originarios de Chiapas.