7 de mayo de 2014 / 11:53 a.m.

Monterrey.- Cuando se encontraba en una plaza con su pareja, su hijo de un año y su hermana de ocho, un joven fue asesinado por un desconocido que le disparó en tres ocasiones con un arma larga.

Mientras el cuerpo de la víctima quedó junto a los juegos infantiles, el bebé resultó con un rozón de bala en el brazo izquierdo y fue auxiliado por sus vecinos.

El incidente ocurrió alrededor de las 22:15 horas del martes en las calles Camino al Mirador y Juan Cavazos, en los límites de las colonias Cerro de la Campana y Laderas del Mirador, en el sur de Monterrey.

Como Erick Eduardo Ramírez Gloria, de 22 años de edad, fue identificado el ahora occiso, quien tenía su domicilio en la calle Valle Hermoso de la colonia Cerro de la Campana.

El caso provocó una fuerte movilización de elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y de la Fuerza Civil, quienes se desplegaron en un amplio sector pero no detuvieron al homicida.

Trascendió que durante la noche del martes el joven Erick Eduardo acordó con su pareja de 20 años de edad, llevar a pasear a su bebé de un año y 11 meses, junto con su hermana, a los juegos de la plaza de Laderas del Mirador.

Mientras cuidaban a los pequeños, Ramírez Gloria y su concubina estuvieron platicando durante algunos minutos, hasta que llegó un desconocido portando un arma larga.

No se percataron de que el sujeto ingresó al pequeño parque por la calle Bolivia, en un área donde se ubican varias bodegas.

Sin que se supiera si lo esperaban cómplices en algún vehículo, el desconocido se encaminó hacia donde estaba la pareja y disparó en al menos tres ocasiones contra Ramírez Gloria.

Junto a él estaba su pequeño hijo, quien sufrió una herida en sedal en el brazo izquierdo. El agresor regresó hacia la calle Bolivia y ya no se supo nada más de él.

La mujer sujetó a su hijo y, en medio del llanto y la desesperación, pidió ayuda a los vecinos, quienes a su vez corrieron a avisar a los familiares de la víctima.

El bebé de casi dos años fue llevado en una camioneta particular al hospital Infantil, ubicado en la calle Hilario Martínez, de donde finalmente lo llevaron al hospital Universitario.

Mientras tanto, en el sitio del ataque se congregaron decenas de policías, preventivos e investigadores, así como agentes recolectores de evidencias de Servicios Periciales.

Familiares del ahora occiso manifestaron que él era lavacoches. Tenía menos de tres años viviendo en unión libre y aparentemente no tenía problemas con nadie.

Las personas se mostraron sorprendidas por lo ocurrido, pues descartaron que la víctima hubiera tenido antecedentes penales, pues ni siquiera tomaba ni fumaba.

Los restos del infortunado fueron trasladados al Servicio Médico Forense, mientras las autoridades continúan con las indagatorias.

Agustín Martínez