AGUSTÍN MARTÍNEZ
18 de mayo de 2016 / 10:41 a.m.

Santiago.- En compañía de sus tres hijos, el matrimonio conformado por Fernando y María Gabriela eran felices en la sierra de Santiago, Nuevo León. Tenían muchos planes y parecía que nada se interpondría.

“Poco a poquito estábamos construyendo la casa para que mis hijos fueran creciendo y ella me decía que nada más la muerte nos iba a separar”, narró Fernando Reyna.

Pero la muerte llegó sorpresivamente la noche del domingo. María Gabriela Peña Moreno, de 30 años, falleció al caer a un pozo de más de 30 metros de profundidad y su hijo, de ocho años, resultó gravemente herido en el mismo accidente.

El lugar es una obra inconclusa y abandonada en el kilómetro 9 de la carretera a Laguna de Sánchez, cerca del paraje Cola de Caballo.

El día de la tragedia, la familia iba hacia El Cercado cuando el pequeño Luis Gabriel, de 8 años, tuvo la necesidad de ir al baño y pidió que detuvieran la marcha de la camioneta en la que viajaban.

“Desafortunadamente estaba un pozo destapado de 35 metros y mi señora lo acompañó, lo llevó al baño y de repente me di cuenta de que ya no estaban”, contó el hombre.

Luis se encuentra delicado en el Hospital Universitario. Su mamá fue sepultada el martes en el panteón de la comunidad San Juan Bautista, donde radica la familia y que se ubica en la sierra a 29 kilómetros de la Carretera Nacional.

El hombre recordó la dicha que vivieron él y su esposa en compañía de sus seres queridos.

“Teníamos cuatro años ya bien amarrados, verdad. Tenías 14 años de casados, pero los últimos cuatro años no la pasamos bien padre, bien bonito.

Fernando está decidido a llegar hasta las últimas consecuencias ante la negligencia que acabó con la vida de su esposa.

Considera que debe haber un responsable, ya sea el Municipio, el Estado o la constructora, pero alguien tiene que hacerse cargo de la situación.

“A mí nadie me asegura mi vida, y si el día de mañana yo llego a faltar, mis hijos van a quedar desprotegidos. Entonces yo les pido de la manera más atenta que me apoyen”, indicó.

Desde el lunes permanece, ahora sí, con señalamientos preventivos y tapado con unas tarimas, el pozo donde cayeron la joven y su hijo.