23 de diciembre de 2014 / 05:03 a.m.

Monterrey.- Momentos de angustia es lo que vivieron algunas familias quienes esperaban afuera de la Agencia Estatal de Investigaciones a sus familiares que trabajan en el Bar RE donde la madrugada del lunes fallecieron 3 personas y 13 más resultaron lesionadas en un ataque a balazos.

Fue durante todo el día donde meseros, guardias, e invitados de la posada que se realizaba al momento de los hechos, estuvieron rindiendo declaración.

Alrededor de las 18:00 horas por fin salieron de la ministerial ubicada en la avenida Gonzalitos.

Al salir y reunirse con sus seres queridos, rompieron en llanto tras el trago amargo que pasaron con el ataque a balazos.

"No nos dejaban salir (de la AEI) de hecho  hoy nos íbamos a quedar otra vez, nada más que entre todos empezamos a hablar y ya nos dejaron salir, llegamos desde la una de la mañana y no nos dieron chance de platillo de comida o agua", contó Jesús quien labora como mesero.

Platicó que al momento del ataque se encontraba en la puerta del Bar.

"Estaba en la mera entrada, no alcance a contar los hombres, eran varios, armas largas y empezaron a tirarle a todos; mis patrones (murieron), nunca había pasado por esto, ya aprendí ahora sí", añadió.

Incluso se pudieron observar a algunos que presentaban lesiones en piernas y brazos como una mujer y un joven.

"No recuerdo bien (el ataque) fueron los balazos, yo estaba en la pista tranquilo, de hecho andaba con una amiga me preocupe mucho por ella, ya está bien", comentó Juan José, mesero del lugar.

Sin embargo minutos antes los padres de familia se encontraban angustiados, porque no dejan salir a sus hijos.

"Desde las ocho de la mañana llegamos, están en calidad de testigos, hablé con mi hijo, pero tiene unas heridas en el brazo de unas esquirlas de granada que le quedaron", mencionó Mayra.

Los ministeriales nombraron a familiares de quienes estaban rindiendo declaración, pero algunos mostraron molestia por el tiempo que llevaban en el interior.

Primero dejaron salir a las mujeres, algunas con vestido y falda; tiempo después salieron los hombres quienes llevaban ropa de vestir por la celebración que terminó en tragedia.

FOTO Y TEXTO: MARILÚ OVIEDO