AGUSTÍN MARTÍNEZ
8 de julio de 2017 / 05:49 p.m.

MONTERREY.- Después de ser atendida y apoyada por especialistas de la Procuraduría de Justicia y de COPAVIDE, la menor originaria de Chihuahua, que fue encontrada cuando se prostituía en Monterrey, regresó a su hogar.

Trascendió que en la capital chihuahuense la adolescente deberá someterse a tratamientos médicos y psicológicos, para evitar repercusiones en su salud, por la odisea que le tocó vivir.

Serán las autoridades de la referida entidad las que se encarguen de investigar los motivos y las causas que llevaron a la joven a tomar la determinación de alejarse de su casa y buscar trabajo como “scort”.

En lo que respecta a Nuevo León, la Procuraduría de Justicia descartó, por medio de los estudios médicos correspondientes, que Karely hubiera sufrido lesiones serias, poco antes de que fuera rescatada por un taxista en el centro de la ciudad, después de ser asaltada y golpeada por un falso cliente.

La autoridad no descarta que “amigas”, o personas que pudo haber contactado por medio de las redes sociales, convencieron a la adolescente para “buscar otros horizontes”, que evidentemente no eran los más sanos, seguros y adecuados para ella.

Lo cierto es que la joven ya se encuentra al lado de sus padres y demás familiares, luego de casi dos meses de intensa búsqueda, que abarcó pesquisas y alertas de desaparición en gran parte del estado de Chihuahua.

Karely, de 16 años, fue encontrada por un taxista de Uber la madrugada del miércoles en la avenida Madero y Zaragoza, en Monterrey.

Estaba visiblemente golpeada, y le contó al trabajador del volante que un sujeto la acababa de asaltar.

El joven de 20 años, después de llamarle a su esposa, le ofreció alojamiento en su casa y la llevó a atenderse a un centro médico.

La menor le explicó que el 9 de mayo abandonó su hogar en la colonia Jardines del Oriente, en la ciudad de Chihuahua, pues su intención era dedicarse al sexoservicio.

Relató que le pidió raid a un trailero en el libramiento de aquella localidad, y al día siguiente llegó a la capital de Nuevo León, donde no conocía a nadie.

Para entonces sus seres queridos ya la buscaban en forma incansable, presentando además la denuncia ante el Ministerio Público.

Al escuchar la versión, el taxista de la colonia Crispín Treviño, en Guadalupe, se comunicó con los padres de la niña, y ellos a su vez notificaron a las autoridades.


ilp