24 de mayo de 2014 / 01:38 p.m.

Monterrey.-  Una fuerte movilización de elementos de seguridad, provocó el hallazgo del cuerpo de un hombre sin vida en el interior de un domicilio en el centro de Monterrey.

 Los hechos se registraron sobre la calle Ruperto Martínez 814 cuando Víctor Hugo Narváez encontró a su pareja sentimental sin signos vitales en su departamento que ambos compartían.

Aunque en principio se pensaba que Crescenciano Hernández Lezama, de 27 años, se encontraba con vida,  los elementos de la Cruz Roja que acudieron al auxilio informaron que ya no presentaba signos vitales.

A Hernández Lezama se le podía apreciar una herida de arma blanca a la altura del pecho misma que se presume le provocaría el fatal desenlace.

Víctor Hugo Narváez relató que luego de salir de un bar, ubicado en el cruce de Zaragoza y Ruperto Martínez, se encontraban afuera de su domicilio cuando a una cuadra del lugar dos jóvenes de aspecto pandillero se les acercaron para asaltarlos, pero  al oponer resistencia, le propinaron una puñalada al ahora occiso.

La pareja sentimental del ahora del hombre fallecido mencionó que inmediatamente subieron a la recámara para disponer a dormir sin embargo, por la mañana se percató de que el hombre ya había fallecido.

Al sitio arribaron elementos de la Policía de Monterrey quienes acordonaron el área realizaron las primeras indagatorias del caso.

Posteriormente arribaron familiares del ahora occiso y no daban crédito a lo sucedido.

Los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones interrogaron a Víctor Hugo Narváez. Para qué les brindará detalle acerca de cómo sucedieron los hechos.

Personal de servicios periciales comenzaron con la recolección de las evidencias la vialidad de la avenida Ruperto Martínez fue cerrada en el tramo de la calle arista y Dr. Coss.

Aunque se presume el hombre fue víctima de robo los elementos de la ministerial realizan las investigaciones correspondientes.

A este lugar del centro de la ciudad arribó la unidad del Servicio Médico Forense para trasladar el cuerpo al anfiteatro del Hospital Universitario.

 

FOTO: Leonel Rocha 

LORENZO ENCINAS