7 de mayo de 2014 / 02:57 p.m.

Santa Catarina.- Asesinados a balazos y con huellas de tortura fueron localizados dos hombres en el interior de un costal, en Santa Catarina.

El hallazgo se realizó alrededor de las 7:00 horas en el arroyo El Obispo, a la altura de la calle Bugambilias, en el Parque Industrial Los Nogales, en el citado municipio.

Una persona que recogía latas de aluminio y botes de plástico fue quien localizó los dos cadáveres.

Según los primeros informes, la persona se llevó una sorpresa cuando al abrir el costal para ver si había productos de valor para vender y ganarse un dinero, se llevó el susto de su vida al mirar los dos cuerpos.

De inmediato acudió con trabajadores de una bodega cercana para decirles lo que observó, por lo que se dio el aviso a las autoridades correspondientes.

En primera instancia llegaron elementos de la Policía Municipal de Santa Catarina, quienes corroboraron la información.

Posteriormente arribó el personal de la Fuerza Civil de Nuevo León y los de la Agencia Estatal de Investigaciones.

La zona fue acordonada para que los de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia del Estado iniciaran con la recolección de posibles evidencias.

Se logró saber que los "encostalados" eran de entre 25 a 30 años de edad, aproximadamente, uno de ellos estaba con cinta en la boca y amarrado de las manos, mismo que vestía pantalón de mezclilla y playera azul marino.

Del otro se dice que traía pantalón corto, ambos muertos tienen tatuajes en sus brazos y el tórax.

Los ministeriales anduvieron indagando en cada una de las fábricas para ver si alguien observó algo sospechoso en horas de la madrugada, que se presume fue cuando los tiraron en ese lugar, aunque también analizaban si alguna cámara de circuito cerrado de una bodega logró captar a los presuntos responsables.

Ambos cuerpos presentaban huellas de tortura y se les apreciaban heridas por arma de fuego, sin saberse el calibre.

Los cadáveres fueron llevados en una ambulancia del Servicio Médico Forense, al Anfiteatro del Hospital Universitario.

Iram Oviedo