REDACCIÓN
26 de mayo de 2016 / 09:40 a.m.

Monterrey.- La defensa oficial de Andrómeda Elisa Cordero Flores, quien en septiembre del año pasado asesinó a sus dos niñas e intentó acabar con la vida de su único hijo, espera ganar un amparo para que enfrente el juicio en libertad, por lo que se suspendió de nueva cuenta la audiencia en la que se le indicarían cuántas y cuáles pruebas se van a desahogar en el caso.

La diligencia habían sido programada para este miércoles a las 11:00 horas, pero todas las partes, incluyendo la imputada, acordaron diferirla hasta que las autoridades federales resuelvan el juicio que promovieron contra del auto de vinculación que la mantiene recluida en el penal del Topo Chico.

Andrómeda, presunta homicida, ganó ese amparo pero solo para efectos de que un juez de control volviera a recabarle su declaración preparatoria, porque supuestamente, se la habían tomado cuando se encontraba bajo los efectos de somníferos.

Por esa situación, sus defensores solicitaron la revisión de la resolución federal, con la cual pretenden lograr que se revoque la medida cautelar de prisión preventiva que le impusieron.

Fue el 7 de septiembre del año pasado cuando Cordero Flores fue detenida como presunta responsable de homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa. Desde su detención, la mujer aseguró que se encontraba bajo los efectos de pastillas sicotrópicas que había ingerido.

Sin embargo, los peritos de la Procuraduría de Justicia establecieron que se encontraba ubicada en tiempo y espacio al momento que apuñaló a sus niñas Laisha y Keyla Elizabeth, de 4 meses y 2 años, así como a su hijo Jesús Sait, de 6 años, quien logró sobrevivir al ataque que sufrió en su domicilio ubicado en la colonia Rincón de Cumbres, en Monterrey.

El menor es el principal testigo con el que cuenta la Procuraduría de Justicia para sostener la acusación en contra de Andrómeda Elisa, quien ha sido examinada por peritos externos que confirmaron los resultados dados por los expertos de las autoridades.