8 de mayo de 2014 / 11:41 a.m.

Monterrey.- Unos 30 trabajadores de una constructora y aproximadamente 15 de una mueblería tuvieron que ser evacuados la madrugada del jueves, debido a una fuga de gas en la vía pública.

El incidente ocurrió cuando una cuadrilla de una compañía privada cavaba una zanja para la introducción de cableado eléctrico, y al maniobrar con una retroexcavadora quebró accidentalmente la tubería de dos pulgadas de diámetro.

El hecho tuvo lugar alrededor de la 1:30 horas en la calle Ruperto Martínez, entre Colegio Civil y Juárez, en la zona centro de Monterrey.

Hasta ese lugar se trasladaron en forma oportuna elementos de la Dirección de Protección Civil Municipal, bajo el cargo del comandante Jay Navarro.

Ellos acordonaron el área mientras esperaban el apoyo de Bomberos, así como la llegada de una cuadrilla de la empresa de gas para reparar el daño.

De acuerdo con los reportes, unos 30 trabajadores de la constructora Saturno se desempeñaban en varios puntos de la calle mencionada, durante las primeras horas del día.

En uno de los sitios cavaban una zanja de 80 centímetros de profundidad y 60 de ancho, para la introducción de cableado de media tensión, que alimentaría un registro de la Comisión Federal de Electricidad.

Al utilizar maquinaria pesada, la "mano de chango" fracturó completamente el tubo de la empresa Gas Natural Fenosa, produciéndose enseguida una fuga a presión.

En esos momentos los propios encargados de la obra dispusieron el retiro de todas las personas que estaban laborando en la vía pública, y solicitaron también desalojar la mueblería, donde se hallaban unos 15 empleados.

Por fortuna no hubo personas lesionadas, pasaron unos 30 minutos para que el desperfecto fuera reparado y se eliminaran todos los riesgos.

Trascendió que la red de servicio de gas no fue detectada oportunamente porque al parecer los empleados de la constructora no contaban con los respectivos planos.

Al desempeñarse "al tanteo" no calcularon con precisión la ubicación de tubo y causaron la fuga justo en las afueras de un local donde funciona un bar.

Agustín Martínez