10 de octubre de 2014 / 02:00 a.m.

 

Monterrey.- Después de la tragedia por la muerte de las gemelitas de tan sólo cinco meses de gestación, Erick sigue viviendo un drama.

Por un lado, su esposa que se recupera lentamente en el hospital de Ginecología, y por el otro, espera que en el Servicio Médico Forense le entreguen los cuerpecitos de sus hijas.

Desde la mañana del miércoles, cuando trató de llevar a su mujer al hospital, el joven de 21 años no ha dormido, y tampoco ha probado alimento.

Las horas transcurren en trayectos a la clínica del IMSS y al hospital Universitario, donde se ubica el SEMEFO.

Hasta el momento no le han entregado los restos de las pequeñitas, a quienes llamarían Camila y Elizabeth.

Tiene que lidiar con los trámites burocráticos y la insensibilidad de los empleados de la Procuraduría.

"No pues (me dicen en SEMEFO) que necesito un control (documento) donde ella ingresó aquí (a Gine). (Que precise) Cuál fue el motivo.

"Y me piden una carta, una copia de los requisitos de ella, cuando llegó aquí, y no me la quisieron dar (en el IMSS)", explicó Erick Adolfo Jasso Álvarez.

Los familiares de Erick y de su pareja, Edna Yamileth de León Carrizales, de 20 años, se sienten impotentes ante lo ocurrido, que pudo haber sido distinto si tan sólo el personal de la clínica 28 hubiera hecho su trabajo.

La señora Guadalupe de León Díaz, tía de Yamileth, recordó la mañana del miércoles, cuando Erick fue a buscarla y a pedirle ayuda para llevar a la joven al hospital.

Indicó que poco después de las 7:00 llegaron a la clínica 28, ubicada en la avenida Penitenciaría, donde les negaron el apoyo.

"Y salieron dos muchachos ahí, dos señores, y dijeron que no tenían aparatos allí para darnos auxilio, que nos fuéramos al de Gine", aseveró la señora.

El llanto la invade al describir los siguientes momentos, cuando su sobrina dio a luz y sus gemelitas murieron en sus brazos, justo en Bernardo Reyes frente a la colonia Estrella.

"Pues ver a las dos criaturas ahí y, pues… ¿uno qué hace, oiga? Uno no puede hacer nada. Y yo veía a mi sobrina que me decía: 'Tía, me duele. Tengo un dolor… tengo un dolor'", explicó entre sollozos.

Por su parte, Erick advirtió que esperará el alta médica de su esposa y que le entreguen los restos de sus hijas, para proceder legalmente contra el IMSS.

"No se me hizo justo. Tal vez si me hubieran ayudado allí, otra cosa sería. Si hubieran hecho su trabajo, pues sí, pero pues ¿para qué están allí, si no van a hacer las cosas?

"Se supone que para eso están, y pues me dijeron que no. Ni siquiera me dijeron nada, nada más que no: Vete para Gine!, concluyó.

FOTO: Agustín Martínez

AGUSTÍN MARTÍNEZ