21 de agosto de 2014 / 12:28 a.m.

Cadereyta.- Una 'cascada' de petróleo descargó incontrolables torrentes sobre el cauce del río San Juan, el más caudaloso de Nuevo León y dejó una cauda contaminante de al menos 10 kilómetros.

Lo que parece ser uno de los peores desastres ecológico de la historia de Nuevo León fue descubierto por el helicóptero del Grupo Multimedios Televisión al investigar denuncias de vecinos de ranchos cercanos que afirmaban que las aguas del caudaloso rio se habían ennegrecido.

La fuga ocurrió desde el sábado, reconoció Pemex en un escueto y contradictorio comunicado, pero la información del incidente no fue dada a conocer por autoridad hasta que las imágenes de la televisión sacudieron las conciencias regiomontanas. Fue entonces que, en ese triunfalista boletín, anunció haber controlado la fuga. Una fuga de la que no se tenía conocimiento.

A 15 kilómetros de la refinería Héctor Lara Sosa, en Cadereyta y a 40 kilómetros de Monterrey se produjo la fuga, atribuida, según Pemex, a una maniobra de ordeña, es decir, robo de combustible que presuntamente se salió de control.

Extensas manchas de petróleo se filtraron por los contenedores plásticos que intentaron aprisionar el hidrocarburo que emergía de un conjunto de válvulas, junto a un panteón.

Enfundados en uniformes anaranjados, unos 300 hombres al servicio de Pemex se sumergían sobre el ennegrecido río para tratar de contener una fuga de petróleo que bajaba por una acequia hasta caer, como negra cascada, en el cauce del San Juan.

El río San Juan es el principal tributario de la presa El Cuchillo-Solidaridad, 40 kilómetros río abajo, una de las más importantes fuentes de abastecimiento de agua potable para Monterrey y un atractivo paraíso de pesca.

El espectáculo era impactante: hombres remando sobre una auténtica marea negra. Otros, tratando de detener un manantial de líquido con apariencia de petróleo que caía incontrolable hacia el río.

Al menos dos lagunas de unos 10 mil metros cuadrados cada uno se observaban distantes un kilómetro uno del otro, a pesar de que fueron colocados cinturones flotantes para evitar que el  hidrocarburo se escurriera, tres kilómetros abajo fueron detectadas líneas oscuras que indicaban las filtraciones de esa sustancia.

A 300 metros de altura, la tripulación del helicóptero de Multimedios Televisión percibió olores parecidos al diesel. Pero la mancha en las lagunas daba la apariencia de petróleo crudo.

El derrame se produjo a un costado de un pequeño panteón en el ejido La Fragua, entre las comunidades de Santa Isabel y Dolores y La Haciendita, en los límites de Cadereyta y Los Ramones.

A unos 200 metros del sitio de la fuga fue detectado un sistema de válvulas, parecidos a los empleados para la conducción de hidrocarburos.

En unas cinco embarcaciones, personal uniformado de naranja navegaba sobre el contaminado manto, cuya magnitud y consecuencias son difíciles de estimar.

Antes de ser encontrado por el equipo de noticias de Multimedios, ninguna autoridad ni federal, estatal o municipal había revelado detalle alguno de este incidente

El derrame se produce en una zona donde el río San Juan ya conducía aguas aportadas por el río Santa Catarina, La Silla y Ramos.

FOTO: Joel Sampayo /@joelsampayoc 

Joel Sampayo 

Aquí el video: