5 de noviembre de 2014 / 12:22 a.m.

Monterrey.- El General asesinado en Nuevo León comenzó a recibir amenazas,  por supuestas actividades ilícitas que desempeñaba, cinco meses después de haber sido nombrado como jefe policiaco en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Eso, trascendió en diversas mantas que se colocaron el pasado 2 de septiembre en puentes peatonales de dicha ciudad fronteriza.

El Procurador del Estado confirmó que hace dos semanas, en Nuevo Laredo, aparecieron mantas en las que grupos del crimen organizado amenazaban a Niño Villarreal, lo cual será tomado como parte de la investigación.

Tras darse a conocer el asesinato del coordinador regional de la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas con sede en Nuevo Laredo, en Vallecillo Nuevo León, las autoridades informaron que el caso será atraído por la Procuraduría General de la República (PGR).

La tarde del lunes el procurador de Justicia, Adrián de la Garza Santos recibió al secretario de Seguridad estatal tamaulipeco, Arturo Gutiérrez García para dar seguimiento al caso que ocurrió el domingo en el kilómetro 127 de la carretera libre a Laredo.

Debido al nivel del puesto que desempeñaba el occiso, las investigaciones posteriores serán realizadas por la PGR.

 Serán los agentes ministeriales nuevoleoneses los que pongan al tanto a los investigadores federales a ser quienes recabaron las evidencias en la escena del crimen.

ESTABA DE VACACIONES

En esta reunión, que se llevó a cabo de manera privada, se informó que el general quien también fuera secretario de Seguridad de Cadereyta hasta marzo del presente año, estaba en un período vacacional y decidió salir con su esposa.

La pareja tenía domicilio en una colonia de Monterrey, sin embargo por el cargo que ocupaba el general, vivían en el vecino estado y realizaban constantes visitas a Nuevo León.

FOTO: Especial  

SANDRA GONZÁLEZ