REDACCIÓN
1 de marzo de 2017 / 08:28 p.m.

SAN NICOLÁS.- La Procuraduría de Justicia ejecutó orden de aprehensión en contra de un sujeto que, supuestamente, el 1 de febrero participó en la ejecución de dos jóvenes y en las lesiones de otras dos personas, entre ellas, un niño de 4 años, en la colonia Vicente Guerreo de San Nicolás, pero recuperó su libertad por orden de una juez de control que se negó a vincularlo a proceso, porque los testigos se retractaron de sus dichos.

Juan Antonio Maldonado Alvarado, apodado "El negro", solo permaneció unas horas detenido como probable responsable de los delitos de homicidio y lesiones calificadas, porque las personas que, aparentemente, lo habían señalado ante el agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial de los hechos, se retractaron de su dicho al comparecer este miércoles en la audiencia de vinculación a proceso.

Maldonado Alvarado fue presentado como probable culpable del deceso violento de Joel Ariel López Ramos, de 35 años de edad, y Jair Mijares Martínez, de 18; así como por las lesiones del menor Víctor Yurem Padilla Balderas y Héctor Martínez Espino.

Durante las investigaciones que realizaron los elementos de la Agencia Estatal y el fiscal que integra la averiguación del caso, obtuvieron la versión de varios testigos que aseguraron que Juan Antonio Maldonado y otros dos sujetos tripulaban un vehículo color negro, en el cual llegaron a la calle Juchitán y se detuvieron frente al número 343, donde descendieron portando armas de fuego y dispararon en contra de las víctimas mortales.

Los testigos aseguraron que fueron tres los presuntos responsables del ataque, en el que por casualidad lesionaron al niño y a Héctor Martínez, porque pasaba por el lugar al momento de los hechos.

Pero, durante la audiencia de imputación y vinculación, los testigos que habían dado esa versión se retractaron de su dicho y la juez que encabezó la audiencia resolvió auto de no vinculación a favor de Juan Antonio Maldonado, quien abandonó de inmediato el penal del Topo Chico, donde solo permaneció unas horas detenido.