3 de febrero de 2014 / 10:54 p.m.

 

Monterrey.- Armados con una pistola de postas, un par de guardias de seguridad asaltaron a la cajera de un bar donde acababan de tomarse unas cervezas, pero cuando se disponían a escapar con el botín fueron capturados por la policía.

Ni como decir que no habían sido, si los dos traían en sus manos el cuerpo del delito, un arma corta de color negro y el dinero que le habían quitado a la mesera.

Ramón Noriega Hernández, de 58 años, todavía traía puesto el pantalón del uniforme, en tanto que su compañero Adrián Huerta Trejo, de 39, lo traía en un maletín.

Los hechos ocurrieron en el Bar La Jarra, que tiene entrada por la calle Colón y por la calle Villagómez, en el centro de la ciudad.

Los dos parranderos, en avanzado estado de ebriedad, llegaron a dicho bar alrededor de las 12:30 horas de este lunes y, luego de tomarse unas cervezas, se acercaron a donde la encargada Martha Patricia Juárez Aranda, de 52 años, hacía las cuentas.

Fue Noriega Hernández quien sacó la pistola de entre sus ropas y amagó a la mujer, quien al ver el tamaño del arma, pensó que era de verdad. Asustada, no opuso mucha resistencia, y sólo dilató el momento en espera de ayuda.

Otros trabajadores del bar notaron que se estaba cometiendo el asalto y fueron a buscar a algún policía. Ahí cerca, en la Central de Autobuses estaba la unidad 81860, con los elementos Alberto Ramírez y Milton Castillo, quienes se dirigieron de inmediato al bar.

Apenas se disponían a salir los dos asaltantes, aunque ya no llevaban el arma en la mano. Pese al riesgo, los dos uniformados sacaron sus armas –que sí eran de verdad- y conminaron a los dos atracadores a rendirse.

Ya no hubo resistencia y ambos entregaron el arma de postas y el dinero que pretendían llevarse, tras lo cual fueron trasladados a la cárcel municipal para luego ser turnados al Ministerio Público.

Francisco Zuñiga Esquivel