MILENIO DIGITAL 
15 de diciembre de 2016 / 10:29 a.m.

MÉXICO.- En cualquier guerra el dinero y los recursos son vitales. La riqueza del crimen organizado, de los cárteles de las drogas, ha sido enorme en diez años de conflicto.

Una cifra ilustra esa capacidad financiera del narco: nada más por cocaína y mariguana, las fuerzas del Estado mexicano han decomisado el equivalente a 1.4 billones de pesos, a precios de mercado en territorio nacional, porque si la valoración se hiciera con la mercancía entregada en Estados Unidos, el costo se triplicaría.

Y su poder de fuego, gracias a esa disponibilidad financiera, también ha sido vastísimo: 202 mil armas les han sido aseguradas a los criminales, 75 por ciento de éstas de grueso calibre, de acuerdo con datos del gobierno federal desde 2006 y hasta este año. Doscientas mil armas suficientes para dotar a un ejército como el de Francia, o dos veces al de Alemania.

Otro dato que refleja los cuantiosos recursos de los delincuentes es la de su capacidad de movimiento: 162 mil vehículos terrestres y marinos y 607 naves aéreas han sido asegurados a los criminales en diez años.

En número, sin tomar en cuenta que se trata de una comparación entre cazas y avionetas de transporte, lo del narco mexicano es más de lo que tiene la fuerza aérea de Israel y casi el doble de lo que tiene Italia.

Además, han tenido muchos sitios donde aterrizar: cinco mil pistas clandestinas han sido inutilizadas por tropas federales

A pesar de la vastedad de los decomisos y aseguramientos del Estado mexicano, diez años después los cárteles de la droga, a veces con nombres distintos, siguen funcionando y la droga no cesa de llegar a Estados Unidos ni de consumirse en México.