10 de abril de 2014 / 05:59 p.m.

Monterrey.- Cuando se encontraba lavando unas paredes en la azotea con una máquina con chorro a presión, un acomodador de carros murió al recibir una descarga eléctrica de 220 voltios, al poniente de Monterrey.

 

La tragedia que llegó a un lugar de comedia sucedió a eso de las 11:30 horas en el negocio denominado "El Unicornio Azul", ubicado en la avenida Paseo de los Leones, entre Paseo de la Cima y Paseo de la Montaña, en el tercer sector de la colonia Cumbres.

 

El hombre que murió sólo fue identificado con el nombre de Carlos, de unos 35 a 40 años de edad, aproximadamente, de quien se desconocen sus generales.

 

Por los informes proporcionados en el lugar, se logró saber que el hombre en ese lugar que es un restaurante bar y acuden comediantes, se dedicaba a acomodar los carros de los clientes.

 

Sin embargo, le fue encomendada la labor de limpiar unas paredes con agua a presión, por lo que aceptó, para ganarse unos pesos más y llevarlo a su familia.

 

Se presume que cuando andaba en la azotea del local, que en la planta alta también es de una escuela de inglés, el joven tomó un tubo metálico, pero por accidente tocó los cables de 220 voltios, aunque estos estaban en malas condiciones y se electrocutó.

 

Debido a la tardanza del joven, quienes lo emplearon subieron a la azotea al no verlo más, por lo que lo observaron tirado vida en el techo, dando aviso a las autoridades competentes.

 

En pocos minutos arribaron paramédicos de la Cruz Roja Metropolitana, quienes determinaron que el hombre ya no presentaba signos vitales.

 

Personal de Protección Civil de Monterrey y Bomberos Nuevo León llegaron al lugar, con el objetivo de analizar la zona y descartar cualquier riesgo para los presentes.

 

Una cuadrilla de la Comisión Federal de Electricidad se dio a la tarea de quitar la corriente para evitar otra situación mayor.

 

Mientras que elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones y de Servicios Periciales, comenzaban con las indagatorias.

 

La descarga eléctrica le entró a la víctima por su mano izquierda, sin apreciarse la salida.

 

El cadáver fue llevado al anfiteatro del hospital Universitario, para la autopsia de ley.

Iram Oviedo