7 de mayo de 2014 / 12:04 p.m.

Monterrey.- Nuevamente una cantina habilitada en una bodega de la colonia Mirasol, en Monterrey, fue escenario de un hecho violento, luego de que un cliente fuera herido a balazos durante una pelea.

El caso provocó la movilización de policías estatales, pero de cualquier manera el agresor y varios hombres que lo acompañaban lograron escapar en un auto y una camioneta.

La riña se efectuó durante los primeros minutos de la madrugada del miércoles en el negocio sin razón social, ubicado en la avenida No Reelección y la calle Anacahuita.

Hasta ese sitio arribaron socorristas de la Cruz Roja Metropolitana, quienes le brindaron los primeros auxilios a un individuo de aproximadamente 45 años de edad.

Las autoridades policíacas se negaron a dar a conocer los datos del afectado, quien fue trasladado en condiciones delicadas al Hospital Universitario.

Trascendió que el hombre presentaba por lo menos tres impactos de bala en las piernas y uno más en la parte baja del abdomen, por lo que fue hospitalizado de emergencia.

Agentes ministeriales asignados a la Zona Norte-San Bernabé y al grupo de Homicidios se encargaron de realizar las investigaciones, mientras oficiales de Fuerza Civil llevaron a cabo algunos recorridos en busca del agresor.

De manera extraoficial se dijo que la víctima había estado bebiendo desde la noche y, prácticamente en la madrugada, sostuvo una discusión con otro cliente.

Además se mencionó que había poca clientela al momento de los hechos y, tras un breve forcejeo, se escucharon cinco o seis detonaciones en el interior de la bodega.

Después de eso y al ver al hombre herido en el suelo, el responsable salió junto con varios sujetos, abordando un automóvil Nissan tipo taxi y una camioneta estaquitas blanca.

Al arribo de las autoridades ya había muy pocas personas en el área, por lo que los elementos ministeriales no obtuvieron suficientes testimonios para tratar de identificar al hombre que cometió el ataque.

Habitantes de ese sector del norponiente de Monterrey se quejaron nuevamente de la instalación de esa cantina, que tiene aproximadamente dos años operando.

Indicaron que es frecuente ver a hombres y mujeres gritando, peleando o discutiendo en el exterior, sin que ninguna autoridad los vigile o sancione.

Agustín Martínez