29 de mayo de 2014 / 01:28 p.m.

Monterrey.- Cuando regresaba a su hogar, un hombre murió, aparentemente por causas naturales, en una estación del Metro la noche del miércoles en Monterrey.

El infortunado se disponía a descender por la última escalinata cuando, en presencia de varias personas, comenzó a quejarse de fuertes dolores y se desvaneció.

Los hechos ocurrieron a las 23:30 horas en el Metro Félix U. Gómez, que se localiza en dicha avenida, esquina con Colón, en la colonia Terminal.

Fuentes policiacas señalaron que el ahora occiso se llamaba Honorio Silva Reyes, de 68 años de edad y de quien no se precisó su domicilio.

El cuerpo de Silva Reyes quedó en el ala norponiente de dicha estación de Metrorrey, a escasa distancia de la salida hacia Félix U. Gómez.

Varios usuarios que se disponían a abandonar el inmueble observaron que durante unos instantes el hombre se sintió mal y trató de recargarse en un muro.

Allí perdió el conocimiento mientras el personal de seguridad privada era alertado sobre el incidente. Ellos llamaron a la Cruz Roja pero ya nada se pudo hacer por el sexagenario.

Esa área de la estación Félix U. Gómez fue cerrada al paso de los viajeros, mientras se realizaba el acordonamiento para dar lugar a las labores de las autoridades.

Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones se coordinaron con el personal de la Dirección de Servicios Periciales para establecer la forma en que se registró el incidente.

La Policía no le detectó lesiones o cualquier signo de violencia a Silva Reyes, además de que él presentaba las características comunes en un caso de infarto.

Sin que se estableciera la forma en que se enteraron, familiares de la persona fallecida arribaron al lugar y fueron cuestionados por los agentes en torno a probables padecimientos de salud del señor Honorio.

Los restos fueron trasladados momentos después a las instalaciones del Servicio Médico Forense en el hospital Universitario, donde le realizarían los respectivos estudios que permitieran conocer con exactitud la causa de la muerte.

FOTO: Agustín Martínez

AGUSTÍN MARTÍNEZ