REDACCIÓN
1 de marzo de 2016 / 06:19 a.m.

Monterrey.- El hombre que asesinó a su madre y a su hermana no tuvo motivos para atacarlas, solo un arranque de trastornos psicológicos que lo llevaron a cometer el doble homicidio, por lo que al ser detenido podría ser sólo sometido a un procedimiento especial.

Pero, por el momento, Iván Salas Vela, de 26 años de edad, continúa prófugo de la justicia y su hermano Brayan Alberto, de 16 años, a quien también atacó se reestablece de las graves heridas que le causó.

El menor fue el único sobreviviente de la tragedia familiar que ocurrió, a las 12:35 horas de este domingo, en su domicilio ubicado en Acueducto Mina Monterey número 308, de la colonia José Alatorre Gámez.

Aunque grave, el menor pudo comparecer ante el agente del Ministerio Público y aseguró que se encontraban tranquilamente en su vivienda, cuando sin ningún motivo su hermano comenzó a atacarlos con una navaja.

Con la versión del principal testigo y sobreviviente, así como la de un vecino del lugar, el representante social solicitó el ordenamiento para buscar y detener a Iván Salas, quien escapó en una camioneta tipo Avalanche, propiedad de su padrastro Mario Alberto Álvarez González.

Los vecinos que escucharon los gritos de las víctimas lo vieron escapar en la unidad con las manos y la ropa manchada con las evidencias de la sangre que derramaron sus familiares.

Aunque, de acuerdo al Código Penal, Iván Salas podría alcanzar hasta 100 años de prisión por el doble homicidio, su condición mental lo beneficia para ser juzgado con un procedimiento especial como inimputable, en el que sería sancionado a recibir, por cierto tiempo, tratamiento psiquiátrico.