AGUSTÍN MARTÍNEZ
24 de mayo de 2016 / 12:34 p.m.

Monterrey.- Además de la tristeza por la pérdida de su ser querido, los familiares del comerciante Sergio Vargas, quien fue asesinado el fin de semana en General Zuazua, tienen un fuerte sentimiento de coraje e impotencia.

Antes de que los restos del joven de 31 años fueran despedidos en un panteón de Escobedo, los deudos exigieron a las autoridades una efectiva investigación, para evitar que el caso quede impune.

Indicaron que tras el incidente ocurrido la noche del sábado 21 de mayo, ellos estuvieron llamando a la Policía Municipal pero los elementos tardaron mucho en llegar.

Familiares de la víctima dijeron haber aportado datos importantes sobre la probable ubicación del delincuente, pero los oficiales nunca se movilizaron.

Sergio Dionisio Vargas Arriaga dejó en el desamparo a su esposa y dos hijos de 10 y 4 años. Tenía cinco años habitando en la colonia Real de Palmas, en Zuazua.

Ahí contaba con un negocio de calzado desde haceun año. Era técnico radiólogo y ejerció durante un tiempo, hasta que se decidió por el comercio, aconsejado por sus padres, con 23 años en esa actividad.

Sus seres queridos expresaron que Sergio Dionisio era molestado por el sujeto que finalmente lo asesinó, al exigirle el pago de derecho de piso.

Al delincuente lo señalaron como extorsioandor en una amplia zona de Real de Palmas, aunque desconocen si forma parte de la delincuencia organizada.

                                       PEDÍAN CUOTA

Vargas Arriaga quedó sin vida tras ser atacado frente al número 2129 de la calle Rincón de la Sierra, en el citado sector.

Los reportes precisaron que el homicida había ido temprano a exigirle 'cuota' al vendedor de calzado, pero él le dijo que aún no tenía el dinero y le recomendó que regresara después.

Casi al anochecer el hombre regresó por el 'cobro de piso', pero el afectado se negó a darle dinero, lo que ocasionó que lo atacara de tres disparos, ante la mirada de amigos y familiares.

Trascendió que el asesino, quien acostumbra a desplazarse en un taxi, al parecer habita en uno de los sectores de la colonia Real de Palmas, donde se dedica a extorsionar a empleados y comerciantes.