19 de agosto de 2014 / 01:29 p.m.

Monterrey.- La Procuraduría de Justicia ejecutó orden de aprehensión por homicidio calificado en contra del sampetrino que el pasado mes de julio asesinó a la madre de su novia, porque supuestamente se oponía a la relación sentimental que mantenía con la jovencita.

Roberto Alejandro Santos Martínez, de 32 años, permaneció 29 días arraigado y este fin de semana fue trasladado a las celdas del Cedeco de San Nicolás por orden del juez primero penal de ese municipio.

Aunque, horas después de su detención, trascendió que Santos Martínez padecía de esquizofrenia y que al momento de los hechos pudo haber estado bajo los efectos de un ataque producido por su padecimiento.

Finalmente, el agente del Ministerio Público que integró la averiguación del caso, descartó esa situación y lo consideró presunto responsable de la muerte violenta de Lucila Reyes Villanueva, de 62 años de edad, a quien asesinó en el transcurso de la tarde del pasado 19 de julio.

Ese día, Santos Martínez sorprendió a la mujer en su domicilio ubicado en la colonia Jardines de Anáhuac, hasta donde llegó a buscar a su novia Jubileth Reyes Villanueva, de 25 años de edad.

Trascendió que la joven no estaba en casa y que su madre se negó a darle el acceso a Roberto Alejandro, porque en julio lo habían denunciado por lesiones.

Pero, aparentemente, eso molestó a Santos Martínez y sin autorización entró a la vivienda a atacar a la ama de casa, a quien atacó a goles con un sartén y con un tubo que encontró en el lugar.

Horas después de los hechos y como si no hubiera pasado nada, Roberto Alejandro publicó en Facebook su hazaña, asegurando que asesinó a la mujer por justicia.

Luego salió de su domicilio ubicado en la colonia Residencial Chipinque y se dirigió a un centro nocturno a celebrar en ese mismo municipio, donde fue finalmente ubicado por los investigadores estatales.

Ahora, Santos Martínez, deberá responder por ese hecho ante el juzgador que lo va a procesar por el mencionado delito, por el cual podría alcanzar una pena de hasta 60 años de prisión. 

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REDACCIÓN