16 de abril de 2014 / 12:22 p.m.

Monterrey.- Tres hombres sospechosos de haber cometido una serie de robos y que estaban retenidos por las autoridades, lograron fugarse de la Casa del Arraigo ubicada en el centro de Monterrey, aprovechando que los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones estaban dormidos.

El incidente que provocó la movilización intensa de diversas corporaciones policiacas, ocurrió alrededor de las 04:00 horas en las calles de Platón Sánchez y Juan Ignacio Ramón.

Las personas que lograron escapar son Carlos Alberto Peña Vallejo, Fernando Rodríguez Morales y Jesús Carrasco de la Garza, quienes están siendo investigados por robo de vehículos.

De acuerdo a las primeras indagaciones, los individuos aprovecharon la situación para irse por un ducto de aire.

“Desmantelaron un ducto de aire y por ahí se escaparon, los elementos que eran cinco, ya están siendo declarados para que nos den detalles de cómo sucedieron las cosas”, expresó el subprocurador de Justicia de Nuevo León, Javier Flores Saldívar.

Pero un vecino relató que se estaba preparando para sus actividades cotidianas e incluso ya salía de su casa, cuando miró que por la puerta principal de ese lugar salían corriendo tres jóvenes y un perro los correteó unos metros ladrándoles, pero no le dio importancia.

Los fugado enfilaron con rumbo al poniente, es decir, hacia la Macroplaza, perdiéndose entre la oscuridad.

El vecino no le prestó importancia, sino que hasta de rato, en que comenzaron a llegar elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones en decenas de patrullas.

El lugar se vio lleno también de personal de la Policía de Monterrey y Seguridad Pública del Estado, quienes comenzaron la búsqueda de Peña Vallejo, Rodríguez Morales y Carrasco de la Garza.

El despliegue fue impresionante por parte de las autoridades, quienes comenzaron la búsqueda por las calles aledañas, sin ningún éxito.

Sin embargo, ya tienen vigilancia en la Central de Autobuses, en las carreteras del Estado y principalmente, en los domicilios de los familiares de cada uno de ellos.

Lo extraño del asunto, fue el acordonamiento que hicieron los investigadores, sin  razón de ser, ya que abarcó varias calles a la redonda de la Casa del Arraigo, pero con el objetivo de que los representantes de los medios de comunicación no estuvieran cerca tomando la nota.

Por lo pronto, los agentes destacamentados en ese sitio, están siendo investigados por sus mismos compañeros, ante la sospecha de que alguno esté involucrado en el caso y haya dado facilidades para la fuga de los tres sospechosos.

Redacción