AGUSTÍN MARTÍNEZ
24 de julio de 2015 / 06:51 p. m.

Monterrey.- Ninguno de los dos presuntos delincuentes que fueron abatidos el jueves en el municipio de Vallecillo ha sido identificado por las autoridades.

Trascendió que la Policía Estatal, con apoyo de instituciones federales, sigue realizando recorridos por aquella área del norte del estado, en busca de guaridas o campamentos de células de la delincuencia organizada.

Hasta el momento los cadáveres continúan en calidad de No Nombre en el anfiteatro del Servicio Médico Forense, en el hospital Universitario.

Ninguna persona se ha presentado para identificar y reclamar los restos, por lo que la autoridad no descarta que hayan sido originarios de otra entidad.

Un vocero del Ministerio Público indicó que el primero de los abatidos murió a causa de lesiones craneoencefálicas causadas por proyectil de arma de fuego. El segundo por lesiones intratorácicas del mismo tipo.

Los supuestos delincuentes fueron liquidados en dos enfrentamientos distintos, pero en la misma área, en el transcurso del jueves en Vallecillo, Nuevo León.

El primero de los hechos se dio alrededor de las 6:45 horas, cuando elementos de la Fuerza Civil detectaron un convoy compuesto por al menos cinco camionetas.

Esta situación se registró a la altura del kilómetro 115 de la carretera libre a Laredo, en territorio del rancho San Antonio.

Los delincuentes se internaron en algunas brechas y sostuvieron un enfrentamiento contra los guardianes del orden.

En esa área fue abatido un sujeto de entre 25 y 30 años de edad, el cual quedó dentro de una camioneta GMC Sierra con placas de circulación de Tamaulipas. El desconocido portaba un fusil AR-15.

Horas después, durante los patrullajes de las autoridades en la referida zona, los policías se enfrascaron en una balacera contra otros sujetos.

En el lugar quedó sin vida un sujeto de aproximadamente 30 años, junto a una camioneta Tahoe y un fusil AR-15. En la camioneta estaba una hielera que contenía decenas de púas ponchallantas, así como varios cargadores y radiofrecuencias.

En una brecha cercana fue localizada una camioneta abandonada. Se trata de una pick up marca Ford color blanco, la cual tenía múltiples impactos de bala.

Los recorridos y patrullajes continúan en aquella parte del norte de Nuevo León, en busca de guaridas o campamentos que utilizan grupos de la delincuencia organizada.