FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ
3 de diciembre de 2014 / 02:57 a.m.

 

Monterrey.- El taxista Fernando Saúl Díaz Torres se disponía a llevar a su hija de seis meses a una clínica del IMSS, cuando fue sorprendido por dos delincuentes que le dispararon y lo asesinaron en las puertas de su casa.

Este crimen, cometido en la colonia Las Arboledas, del municipio de García, vino a romper la tranquilidad de aquella zona.

“No, haz de cuenta que llevaban a la niña al Seguro. Él venía bajando; venía bajando de la escalera. Llevaba al niño de la mano y fue cuando le dispararon”, relató un familiar del joven de 23 años.

Fueron dos sujetos, hasta el momento no identificados, quienes llegaron preguntando por la venta de un automóvil, propiedad del suegro de Fernando.

De repente cada uno sacó una pistola escuadra calibre .9 milímetros. La víctima recibió dos disparos en la cabeza, y quedó en la cochera de la vivienda ubicada en la calle Álamos.

Su hijo de cuatro años de edad quedó ileso, a pesar de que iba de su mano al momento del atentado.

“Apenas iban (al médico). Él anduvo consiguiendo el dinero allá en Santa Catarina, con sus papás. Lo vinieron a dejar y vino a buscar a mi hija. Ya cuando iban al Seguro, llegaron los batos esos y le dispararon”, añadió el familiar.

Los vecinos de la colonia Arboledas se sorprendieron ante las detonaciones y decidieron refugiarse en sus hogares, ante el temor de resultar afectados.

“Le dije a mi niño: Cuídame (el negocio), porque voy al baño. Él andaba ahí jugando con sus carritos, y ya no supimos. Nada más escuchamos los disparos. Él se asomo y vio a alguien ahí tirado. Apagó todo y cerró”, dijo una mujer que atiende una estética.

Las personas que radican en la calle Álamos describieron al taxista como tranquilo y reservado; aparentemente no tenía problemas serios.

Su esposa trabaja en una empresa dulcera. Tuvo dos hijos, niña y niño, actualmente de seis meses y de cuatro años de edad, respectivamente.

“Traía a su niña gordita; traía a su niño. Él era el que lo llevaba, como estaba a veces desempleado, como que era el que llevaba al niño al kínder”, refirió una vecina.

Hasta el momento las autoridades policiacas desconocen la identidad de los sujetos que cometieron el crimen, y también el móvil del mismo.

No hubo testigos que precisaran el tipo o marca de vehículo en el que se desplazaban los homicidas.

Los familiares de Díaz Treviño se preparaban este martes para iniciar los funerales, al parecer en una capilla ubicada en Santa Catarina.