MARCIAL PASARÓN
15 de julio de 2016 / 07:38 a.m.

San Pedro.- Al no hacer alto en un operativo, un conductor puso en riesgo a su esposa e hijo, al protagonizar una persecución que inició en San Pedro y concluyó sobre la avenida Gómez Morín en Monterrey.

Ricardo Velázco, regresaba de un balneario localizado sobre la Carretera Nacional a bordo de una camioneta Tornado con matricula de Nuevo León e iba acompáñado de su esposa Katy Padilla.

Cuando se desplazaban hacía la ciudad con dirección a su domicilio, el presunto responsable circuló por la avenida Lázaro Cárdenas, pero al llegar a la altura de Valle Oriente se encontró con un operativo de revisión.

A pesar de que los oficiales le marcaron el alto para someterlo a una inspección antialcohólica, el conductor aceleró la camioneta en que viajaba.

Esto provocó una persecución por varios kilómetros sobre la avenida Lázaro Cárdenas, que se extendió hacía la avenida Gómez Morín con dirección al centro de Monterrey.

Sin embargo, al tomar esa arteria y al llegar a una curva antes del cruce con Morones Prieto, perdió el control del volante y la camioneta se proyectó hacía la derecha.

Debido a la velocidad, el vehículo se estrelló de frente contra una estructura metálica y con una malla ciclónica, para después salir rebotada y quedar sobre los carriles centrales de esa avenida.

Las unidades de vialidad del municipio, cerraron de inmediato la arteria para evitar que automóviles participaran o chocaran contra la camioneta varada.

Al lugar arribaron paramédicos de la Cruz Roja de Monterrey, cuyos socorristas atendieron a un bebé de ocho meses de nacido, el cual sufrió golpes en el rostro y cabeza.

Se estableció que el niño viajaba en brazos de su mamá y al momento del estrellamiento, estuvo en riesgo de salir proyectado fuera de la camioneta.

A pesar del fuerte accidente, ninguno de ellos fue trasladado al hospital, sin embargo Ricardo Velázco fue detenido por policías municipales e internado en las celdas preventivas.

En el interior de la camioneta se localizaron botes de cerveza cerrados y otros abiertos.

La policía encontró huellas de frenado por espacio de cinco metros antes y después de chocar contra el barandal.

Las investigaciones fueron puestas a disposición del Ministerio Público en turno para que se deslinden responsabilidades.