REDACCIÓN
26 de mayo de 2015 / 09:27 a.m.

Monterrey.- Homero González López y su defensor se inconformaron con la sentencia de nueve años y seis meses de prisión y apelaron la resolución que le impuso por peculado el juez segundo penal de Monterrey.

El único detenido por el robo de las 311 mil 626 juegos de placas que reclama el Instituto de Control Vehicular (ICV) interpuso la apelación al ser notificado de la pena que debe cumplir en el Cereso de Cadereyta, donde se encuentra recluido desde el 2012, cuando fue detenido.

Su abogado y hermano,Homero González López también se inconformó con la resolución que emitió el juzgador que concluyó el proceso criminal, en el que le reclaman a Homero el pago total de 68 millones 513 mil 793 pesos.

González López y su defensor tenían un plazo de cinco días hábiles para analizar la sentencia y tomar una determinación, pero apelaron al momento de ser notificados de la pena.

Falta que el agente del Ministerio Público adscrito al juzgado emita su postura al respecto, pues al presentar el pliego de conclusiones que presentó, solicitó que se castigara a Homero González con la pena máxima que establece el Código Penal vigente en el estado para ese delito, la cual es de 12 años de prisión.

También, que se le exigiera el pago de los intereses que han generado los más de 68 millones de pesos que le reclama el ICV y eso no fue contemplado por el juez al resolver dicha sentencia.

Homero González es hermano de Santiago González, quien fue señalado como principal responsable del robo de las láminas de las que ordenó su destrucción, y que hasta el momento se encuentra prófugo de la justicia.

Santiago González tiene aproximadamente un año evadiendo a la justicia.

Fue en mayo del 2012, cuando trascendió el robo de las placas del Instituto de Control Vehicular que en ese tiempo dirigía Pedro Morales Somohano, quien posteriormente renunció al cargo.