19 de enero de 2014 / 11:36 p.m.

Monterrey.- Ingrid Jiménez Castro, de 18 años, al ver caer a su padre ensangrentado, salió corriendo de la casa y gritando pedía que llamaran a una ambulancia, en cuestión de minutos llegaron los paramédicos y al confirmar la muerte, la hija esperó la llegada de  las autoridades para entregarse por lo que hizo.

En su declaración lloró de arrepentimiento porque su intención no era matar a su padre, pero al ver que iba a golpear a su madre, tomó el cuchillo y se lo enterró por la espalda cuando levantó el brazo, sólo quería detenerlo.

Esa situación es una agravante para la joven, quien es madre soltera de un bebé de apenas seis meses y vivía en la casa de sus padres, sin embargo la Procuraduría de Justicia en el estado analiza la posibilidad de arraigarla, pues investigarán más a fondo por si llegara a acreditarse alguna causa de justificación o no.

Ingrid fue trasladada el día del homicidio junto con su madre al edificio de la Agencia Estatal de Investigaciones, donde fueron interrogadas por el fiscal de homicidios.

En su declaración la señora Obdulia Castro señaló que su marido Sergio Jiménez Jaramillo se levantó, porque de noche trabaja como taxista, y como la vio haciendo una manualidad se enojó porque no había hecho la comida.

Después le arrebató de las manos dicha manualidad y se la rompió, lo que desató la discusión la cual fue presenciada por la hija, los gritos y los malos tratos se hicieron presentes y cuando Ingrid vio que su padre perdió el control desesperada tomó un cuchillo y se lo enterró en una ocasión cuando levantó el brazo.

Eso bastó para que Sergio, de 47 años de edad, cayera al piso y sangrando en abundancia, Obdulia se arrodilló para levantarle la cabeza, la hija salió desesperada pidiendo el auxilio que llegó de inmediato, pero sólo para confirmar que ya había muerto.

La madre de familia quedó en libertad ayer por la mañana al comprobarse que ella no tuvo participación en el asesinato y aseguró que su hija lo hizo por defenderla porque la vio en peligro.

Ingrid se encuentra a disposición del fiscal, quien tendrá que decidir si la consigna ante el juez penal o pide más tiempo para profundizar en la investigación, para ello solicitaría un arraigo de 30 días.

Javier Juárez