AGUSTÍN MARTÍNEZ
18 de febrero de 2016 / 09:05 a.m.

Monterrey.- Los familiares de Hilda Rubí Esparza Martínez tienen muchas dudas. Se hacen tantas y tantas preguntas, pero no obtienen respuestas.

Nadie se explica cómo o por qué fue asesinada la joven ama de casa de tan sólo 18 años. Ella no tenía enemigos ni había sufrido amenazas, según afirman sus seres queridos.

Se dedicaba a su hogar, integrado por su esposo y sus dos pequeños hijos, un niño de tres años y una niña de uno.

Nadie sabe el motivo por el que la noche del martes, al caminar en un mercado de la colonia Fomerrey 113, en el norte de Monterrey, fue atacada a balazos mientras sujetaba de la mano a su pareja y a su hijo.

Los familiares creen que se trató de una equivocación o de una bala perdida. Lo cierto es que el incidente les ha dejado un gran vacío.

Esparza Martínez habitaba en las calles Transmisiones y León Menor, en la colonia Fomerrey 51, a tres kilómetros del lugar de la tragedia.

Su cuerpo comenzó a ser velado la tarde del miércoles en el propio domicilio, a donde acudieron casi todos sus vecinos.

Ella se dedicaba al hogar, y desde hacía dos meses estudiaba la carrera de Cultora de Belleza, pues su sueño era prepararse y emprender su propio negocio.